﻿{"id":9418,"date":"2018-08-24T11:53:14","date_gmt":"2018-08-24T09:53:14","guid":{"rendered":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/?p=9418"},"modified":"2018-08-24T11:55:16","modified_gmt":"2018-08-24T09:55:16","slug":"recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/","title":{"rendered":"R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal  (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s)."},"content":{"rendered":"<div class=\"mod\">\n<div class=\"hb8SAc kno-fb-ctx\">\n<div class=\"r-i9Mg5mCImF8A\">\n<div class=\"kno-rdesc r-i4avBuDkaiaw\">\n<div><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9419\" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2018\/08\/images-6-1.jpg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"264\" \/><\/a>JORGE Francisco Isidoro LUIS BORGES\u00a0 Acevedo<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"mod\">\n<div class=\"Z1hOCe\">\n<div class=\"zloOqf kno-fb-ctx\"><span class=\"LrzXr kno-fv\">est n\u00e9 pr\u00e9cis\u00e9ment\u00a0 le 14 phalle\u00a0 \u00a0 de l&rsquo;an 26 de l&rsquo;\u00c8re &lsquo;Pataphysique\u00a0 (24 ao\u00fbt\u00a0 1899,v)\u00a0 \u00e0 Buenos Aires, Argentine,<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"mod\">\n<div class=\"Z1hOCe\">\n<div class=\"zloOqf kno-fb-ctx\"><span class=\"w8qArf\">et\u00a0 il\u00a0 s&rsquo;est\u00a0 \u00a0 occult\u00e9 le\u00a0 28 merdre de l&rsquo;an 113 de l&rsquo;\u00c8re &lsquo;Pataphysique (<\/span><span class=\"LrzXr kno-fv\">14 juin\u00a0 1986,v) \u00e0 Gen\u00e8ve Suisse;<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>&#8230;quelques semaines avant\u00a0 son occultation j&rsquo;ai r\u00e9alis\u00e9 avec lui mon septi\u00e8me -et dernier-\u00a0 long-m\u00e9trage: \u00ab\u00a0Jorge Luis Borges\u00a0une vie de po\u00e9sie\u00a0\u00bb .<\/div>\n<p>***<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9420\" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2018\/08\/images-5-1.jpg\" alt=\"\" width=\"101\" height=\"171\" \/><\/a><\/p>\n<p>____________________________________<\/p>\n<p>LA SEGUNDA MUERTE DE MI PADRE<\/p>\n<p>(en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s)<\/p>\n<p>Relato in\u00e9dito y ap\u00f3crifo de Jorge Luis Borges\u00a0 \u00a0escrito\u00a0 por Fernando Arrabal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi primer recuerdo del escritor africano Fernando Arrabal es muy perspicuo. Lo encuentro en un atardecer del a\u00f1o 63 en un hotel de la calle S\u00e9bastien-Bottin de Par\u00eds. Me parece entrever tras \u00e9l el fondo ilusorio de los espejos de un sal\u00f3n. Recuerdo (pero yo no tengo el derecho a pronunciar este verbo sagrado; s\u00f3lo Ireneo Funes lo tuvo, pero ha muerto) claramente su voz infantil, pausada, sin los silbidos italianos de ahora ni las brusquedades castellanas. Hablamos de Funes \u00ab\u00a0el memorioso\u00a0\u00bb y\u00a0me dijo lentamente en mi idioma:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Y a prop\u00f3sito de memoria en su relato \u00ab\u00a0Pierre Menard, autor de El Quijote\u00a0\u00bb usted cita como pieza de la obra visible de este escritor \u00ab\u00a0un art\u00edculo t\u00e9cnico sobre la posibilidad de enriquecer el ajedrez eliminando uno de los peones de torre. Menard propone, recomienda, discute y acaba por rechazar esa innovaci\u00f3n\u00a0\u00bb. Imaginemos la partida sin el pe\u00f3n \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (o \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de cada uno de los contendientes. La primera jugada ser\u00eda: 1. TxTa8. Y la segunda: las negras abandonan! \u00bfQu\u00e9 ha querido decir? \u00bfEs un enigma o un error provocado por su memoria?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Record\u00e9 en el acto que con Bioy Casares, en 1935 hab\u00edamos pensado escribir una novela \u00a0en primera persona cuyo narrador incurriera en contradicciones que permitir\u00edan a un reducid\u00edsimo n\u00famero de lectores la adivinaci\u00f3n de una realidad atroz o banal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Iba a responderle cuando apareci\u00f3 el poeta franc\u00e9s Luc Hourcade, que estaba sometido a la menos perspicaz de las pasiones con el patriotismo: el fervor por los cl\u00e1sicos. Nos fue imposible hablar de Menard mientras escuch\u00e1bamos perversamente repetidas sus diferentes versiones en alejandrino del soneto \u00ab\u00a0Varia memoria que en mil olvidos\u00a0\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1985, Fernando Arrabal y yo nos encontramos de nuevo, esta vez en Tokio. En cuanto supe que estaba frente a m\u00ed quise responder a la pregunta que me hab\u00eda formulado 22 a\u00f1os antes.<\/p>\n<p>Le dije que\u00a0Pierre Menard\u00a0fue el primer relato que escrib\u00ed. El hecho sucedi\u00f3 poco despu\u00e9s de que mi padre muriera. A su muerte comprend\u00ed que, como Jorge Luis Borges, era dios, era alquimista, era fil\u00f3sofo, era conquistador, era calendario, era mundo&#8230; lo cual era una fatigosa manera de decir que no era. Como no conoc\u00eda un placer m\u00e1s complejo que el pensamiento ni una aventura m\u00e1s apasionante que la de recorrer los meandros de la memoria, a ellos me entregu\u00e9.<\/p>\n<p>-Pero \u00bfpor qu\u00e9 escribi\u00f3 precisamente \u00ab\u00a0Pierre Menard\u00a0\u00bb?<\/p>\n<p>-Pens\u00e9 que si imaginamos un plazo infinito, con infinitas variaciones, circunstancias y modificaciones, lo imposible es que no se hubiera escrito por lo menos una vez \u00ab\u00a0Las memorias de ultratumba\u00a0\u00bb.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 no \u00ab\u00a0Pierre Menard\u00a0\u00bb?<\/p>\n<p>-\u00bfSu padre era escritor?<\/p>\n<p>-Era sobre todo un excelente ajedrecista que me ense\u00f1\u00f3 a jugar al ajedrez.<\/p>\n<p>Los ciegos, aunque no podemos ver los rostros, escrutamos con tino la respiraci\u00f3n y las pausas y hasta sorprendemos el inefable inter\u00e9s que puede despertar una palabra o un soplo. Fernando Arrabal quiz\u00e1s imaginaba que una vez muerto mi maestro de ajedrez (que era accesoriamente mi padre) yo ya pod\u00eda profanar los tableros, entrar a caballo en las bibliotecas ajedrec\u00edsticas y quemar los libros magistrales, temeroso de que las letras encubrieran alabanzas al dios del ajedrez, que es un castillo de \u00e9bano.<\/p>\n<p>Le dije que mi padre me hab\u00eda detallado ciertos misterios de la memoria y se hab\u00eda servido de un tablero de ajedrez para explicarme \u00ab\u00a0El\u00a0enigma de Zen\u00f3n\u00a0\u00bb, tambi\u00e9n llamado \u00ab\u00a0La paradoja de Aquiles y la tortuga\u00a0\u00bb que permite negar la realidad de la velocidad a causa del punto intermedio.<\/p>\n<p>Mi interlocutor, pensando quiz\u00e1s que la historia es un c\u00edrculo con bordes de piel de tigre y que nada es que no haya sido ni ser\u00e1, dio por buena mi explicaci\u00f3n. A partir de ese instante, nuestra conversaci\u00f3n, como un laberinto que se enredaba y desataba infinitamente, bifurc\u00f3 en varias direcciones, a pesar de que ambos quer\u00edamos terminar nuestra conversaci\u00f3n sobre la partida heterodoxa de Menard.<\/p>\n<p>He sabido que dos d\u00edas despu\u00e9s, mientras Fernando Arrabal atravesaba el polo Norte de regreso a Par\u00eds, hab\u00eda sentido esa recelosa claridad de la lucidez que irracionalmente tambi\u00e9n experiment\u00e9 cuando sobrevol\u00e9 aquel lugar artificial como un punto cero de la memoria. Pens\u00e9 en nuestra conversaci\u00f3n. S\u00f3lo entonces advirt\u00ed que no comprend\u00eda cu\u00e1l pudo haber sido el razonamiento, de mi padre para explicar el enigma.<\/p>\n<p>Mi testimonio de la explicaci\u00f3n de mi padre, como se lo cont\u00e9 a Fernando Arrabal, fue acaso breve y sin duda pobre, pero no imparcial. Pero&#8230; ya no lo puedo contar con sus pormenores esenciales, pues ha desaparecido de mi memoria tras aquella \u00faltima narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Miguel Najdorf` jug\u00f3 40 partidas de ajedrez sin ver en una simult\u00e1nea celebrada en 1942 en Sao Paulo. Ciro, rey de los persas, sab\u00eda llamar por su nombre a todos los soldados de sus ej\u00e9rcitos. \u00ab\u00a0Mitr\u00eddades r\u00e8 di Ponto\u00a0\u00bb administraba la justicia en 22 idiomas. Pero s\u00f3lo Ireneo Funes tuvo una memoria infalible que le dejaba vislumbrar un mundo vertiginoso y banal.<\/p>\n<p>A menudo pens\u00e9 que la memoria ejerce una tarea interminable e in\u00fatil. Al comprobar que hab\u00eda olvidado 50 a\u00f1os despu\u00e9s el razonamiento de mi padre, sent\u00ed, como me dijo Funes, que el recuerdo es una sensaci\u00f3n minuciosa y viva como el goce f\u00edsico o el tormento. Si pensar es olvidar diferencias y abstraer o generalizar, este insignificante olvido se revel\u00f3 como la segunda muerte de mi padre.<\/p>\n<p>Fernando Arrabal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA SECONDE MORT DE MON P\u00c8RE<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>-en fran\u00e7ais et en\u00a0espagnol-<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mon premier souvenir de l\u2019\u00e9crivain \u00a0africain Fernando Arrabal est tr\u00e8s net. Je le rencontre \u00a0un soir de 1963 dans un h\u00f4tel de la rue S\u00e9bastien Bottin \u00e0 Paris. Il me semble\u00a0l&rsquo;entrevoir derri\u00e8re le fond \u00a0illusoire des miroirs \u00a0d\u2019un salon. Je me souviens clairement (mais je n\u2019ai pas le droit de prononcer ce verbe sacr\u00e9, seul Irineo \u00e0 la grande m\u00e9moire l\u2019a\u00a0eu,\u00a0mais il est\u00a0mort) de sa voix enfantine, pos\u00e9e,\u00a0exempte des sifflements italiens de maintenant et des brusqueries castillanes. Nous parlons de Funes \u00ab\u00a0\u00e0 la grande m\u00e9moire\u00a0\u00bb et il me dit lentement dans\u00a0ma langue:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Et \u00e0 propos de m\u00e9moire dans votre r\u00e9cit \u00ab\u00a0Pierre M\u00e9nard auteur du Quichotte\u00a0\u00bb vous citez comme faisant partie de l\u2019oeuvre visible de cet \u00e9crivain\u00a0\u00abun article technique \u00a0sur la possibilit\u00e9\u00a0d\u2019enrichir \u00a0les\u00a0\u00e9checs en \u00e9liminant l\u2019un des pions de la tour. M\u00e9nard propose, recommande, discute et finit par repousser cette innovation. \u00a0 Imaginons la partie\u00a0 sans le pion \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (ou \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de \u00a0chacun des adversaires. Le\u00a0premier coup serait : 1. TxTa8. Et le deuxi\u00e8me:\u00a0les noirs \u00a0abandonnent! Qu\u2019a-t-il voulu dire? Est-ce une \u00e9nigme ou une erreur provoqu\u00e9e par \u00a0\u00a0votre (sa) m\u00e9moire?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Je me suis aussit\u00f4t souvenu qu\u2019en 1935 avec Bioy Casares \u00a0nous avions pens\u00e9 \u00e9crire un roman \u00e0 la premi\u00e8re personne dont le narrateur se laisserait aller \u00a0\u00e0 des\u00a0contradictions qui \u00a0permettraient \u00e0 un \u00a0tr\u00e8s\u00a0petit nombre de lecteurs de deviner une r\u00e9alit\u00e9 \u00a0atroce ou banale.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>J\u2019allais lui r\u00e9pondre quand est apparu le po\u00e8te fran\u00e7ais \u00a0Luc Hourcade, qui \u00e9tait soumis \u00e0 la moins perspicace des passions avec le patriotisme: la ferveur pour les classiques. Ce nous fut\u00a0impossible de\u00a0parler de M\u00e9nard tandis que nous \u00e9coutions perversement r\u00e9p\u00e9t\u00e9es ses diff\u00e9rentes versions en alexandrins du sonnet \u00ab\u00a0Varia memoria que en mil\u00a0 olvidos\u00a0\u00bb (\u00ab Capricieuse m\u00e9moire\u00a0qui en mille oublis\u00a0\u00bb).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Des ann\u00e9es plus tard, en avril 1985, Fernando Arrabal et moi-m\u00eame nous sommes de nouveau rencontr\u00e9s, cette fois \u00e0 Tokyo. D\u00e8s que j\u2019ai su qu\u2019il \u00e9tait en face de moi j\u2019ai voulu r\u00e9pondre\u00a0\u00e0 la question\u00a0qu\u2019il m\u2019avait pos\u00e9e 22 ans auparavant.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Je lui ai dit que Pierre M\u00e9nard \u00a0est le premier r\u00e9cit que j\u2019ai \u00e9crit . Le fait est advenu peu apr\u00e8s la mort de mon p\u00e8re. A sa mort j\u2019ai compris\u00a0que, comme Jorge Luis Borges, il \u00e9tait dieu, il \u00e9tait\u00a0alchimiste, il \u00e9tait conquistador, il \u00e9tait calendrier, il \u00e9tait monde\u2026 ce qui \u00e9tait une fa\u00e7on \u00e9puisante de dire qu\u2019il n\u2019\u00e9tait \u00a0pas. Comme je ne \u00a0connaissais pas<\/p>\n<p>un plaisir plus subtil que la pens\u00e9e ni une\u00a0aventure plus passionnante que celle de parcourir les m\u00e9andres \u00a0de la m\u00e9moire, je m\u2019y suis livr\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Mais pourquoi\u00a0avez-vous pr\u00e9cis\u00e9ment \u00e9crit \u00ab\u00a0Pierre M\u00e9nard\u00a0\u00bb?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; J\u2019ai pens\u00e9 que si nous imaginons un \u00a0terme infini, avec d\u2019infinies variations, circonstances \u00a0et modifications, on ne pourrait pas ne pas avoir \u00e9crit\u00a0au moins une fois \u00ab\u00a0Les m\u00e9moires d\u2019outre-tombe\u00a0\u00bb.\u00a0Pourquoi pas \u00ab\u00a0Pierre M\u00e9nard\u00a0\u00bb?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Votre p\u00e8re \u00e9tait \u00e9crivain ?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; C\u2019\u00e9tait surtout un excellent joueur d\u2019\u00e9checs qui m\u2019a appris\u00a0ce jeu.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nous, les aveugles, bien que nous ne puissions pas voir les visages, nous parvenons \u00e0 \u00a0capter \u00a0la respiration et les pauses \u00a0et nous surprenons m\u00eame l\u2019ineffable int\u00e9r\u00eat \u00a0qu\u2019un\u00a0mot ou un souffle peut \u00a0susciter. Fernando Arrabal imaginait peut-\u00eatre qu\u2019une fois mort mon ma\u00eetre d\u2019\u00e9checs (qui accessoirement \u00e9tait mon p\u00e8re) \u00a0je pouvais, moi, \u00a0profaner\u00a0 les \u00e9chiquiers, entrer\u00a0\u00e0 cheval dans les biblioth\u00e8ques\u00a0\u00e9chiqu\u00e9ennes et br\u00fbler les livres des ma\u00eetres, craignant que les lettres \u00a0ne cachent des louanges au dieu des \u00e9checs, qui est un ch\u00e2teau d\u2019\u00e9b\u00e8ne.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Je lui ai dit\u00a0que mon p\u00e8re m\u2019avait expliqu\u00e9 certains myst\u00e8res de la m\u00e9moire et s\u2019\u00e9tait \u00a0servi d\u2019un \u00e9chiquier \u00a0pour me r\u00e9v\u00e9ler \u00ab\u00a0L\u2019\u00e9nigme de Z\u00e9non\u00a0\u00bb \u00a0aussi nomm\u00e9e \u00a0\u00ab\u00a0Le paradoxe \u00a0 d\u2019Achille et la \u00a0tortue\u00a0\u00bb, \u00a0qui\u00a0permet de nier la r\u00e9alit\u00e9 de la vitesse \u00e0 cause du point interm\u00e9diaire.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mon interlocuteur, pensant peut-\u00eatre que l\u2019histoire \u00a0est un cercle bord\u00e9 de peau de tigre \u00a0et que rien n\u2019est \u00a0qui n\u2019ait \u00e9t\u00e9 et \u00a0ne sera, a tenu pour\u00a0\u00a0bonne ma r\u00e9ponse. A partir de cet instant, notre \u00a0conversation, comme\u00a0un labyrinthe qui se tressait et se d\u00e9nouait \u00e0 l\u2019infini, a bifurqu\u00e9 dans plusieurs directions, malgr\u00e9 notre \u00a0volont\u00e9 commune de terminer\u00a0 notre conversation sur la partie h\u00e9t\u00e9rodoxe de\u00a0Pierre M\u00e9nard.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deux jours plus tard j\u2019ai su que, tandis que Fernando Arrabal traversait le p\u00f4le Nord pour rentrer\u00a0\u00e0 Paris,\u00a0\u00a0il avait \u00e9prouv\u00e9 cette suspecte clart\u00e9 de la lucidit\u00e9 que j\u2019avais irrationnellement ressentie moi \u00a0aussi en survolant ce lieu artificiel comme un point z\u00e9ro de la m\u00e9moire. J\u2019ai pens\u00e9 \u00e0\u00a0notre conversation. \u00a0C\u2019est alors seulement que j\u2019ai remarqu\u00e9\u00a0 que je ne comprenais pas quel pouvait avoir \u00e9t\u00e9 le\u00a0raisonnement de mon p\u00e8re pour expliquer l\u2019\u00e9nigme.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mon expos\u00e9 de l\u2019explication \u00a0\u00a0de mon p\u00e8re, comme je l\u2019avais rapport\u00e9 \u00e0 Fernando \u00a0Arrabal, avait peut-\u00eatre \u00e9t\u00e9 bref, \u00a0et sans doute pauvre, \u00a0mais pas impartial. Mais\u00a0\u2026 je ne peux plus le reprendre \u00a0avec\u00a0ses d\u00e9tails\u00a0car il a disparu \u00a0de ma m\u00e9moire apr\u00e8s ce dernier r\u00e9cit.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miguel Najdorf a jou\u00e9 \u00a040 partie d\u2019\u00e9checs \u00a0\u00ab\u00a0aveugle\u00a0\u00bb lors d\u2019une simultan\u00e9e \u00a0 qui eut lieu \u00a0\u00e0 S\u00e2o Paulo en 1942. \u00a0Cyrus , roi des Persess, avait \u00a0appeler par leurs noms tous les soldats de ses arm\u00e9es.\u00a0\u00ab\u00a0Mitridante re di Ponto\u00a0\u00bb rendait justice \u00a0en 22 langues. Mais seul Irineo Funes \u00a0eut une m\u00e9moire infaillible qui lui laissait entrevoir\u00a0un monde\u00a0 vertigineux\u00a0et banal .<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>J\u2019ai souvent pens\u00e9 que la m\u00e9moire accomplit une t\u00e2che interminable et inutile. En constatant que \u00a0javais oubli\u00e9 cinquante ans apr\u00e8s le raisonnement de\u00a0mon p\u00e8re, j\u2019ai senti, comme me l\u2019avait dit Funes,\u00a0que le souvenir est une sensation minutieuse et vive comme la jouissance physique ou le tourment. Si penser c\u2019est oublier les diff\u00e9rences\u00a0et abstraire \u00a0ou g\u00e9n\u00e9raliser, cet insignifiant oubli s\u2019est r\u00e9v\u00e9l\u00e9 \u00eatre\u00a0comme la seconde mort de mon p\u00e8re.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fernando Arrabal<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9421\" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2018\/08\/download-8.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"262\" \/><\/a><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-9422\" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2018\/08\/download-7-1.jpg\" alt=\"\" width=\"243\" height=\"208\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>JORGE Francisco Isidoro LUIS BORGES\u00a0 Acevedo est n\u00e9 pr\u00e9cis\u00e9ment\u00a0 le 14 phalle\u00a0 \u00a0 de l&rsquo;an 26 de l&rsquo;\u00c8re &lsquo;Pataphysique\u00a0 (24 ao\u00fbt\u00a0 1899,v)\u00a0 \u00e0 Buenos Aires, Argentine, et\u00a0 il\u00a0 s&rsquo;est\u00a0 \u00a0 occult\u00e9 le\u00a0 28 merdre de l&rsquo;an 113 de l&rsquo;\u00c8re &lsquo;Pataphysique (14 juin\u00a0 1986,v) \u00e0 Gen\u00e8ve Suisse; &#8230;quelques semaines avant\u00a0 son occultation j&rsquo;ai r\u00e9alis\u00e9 avec lui mon septi\u00e8me -et dernier-\u00a0 long-m\u00e9trage: \u00ab\u00a0Jorge Luis Borges\u00a0une vie de po\u00e9sie\u00a0\u00bb . *** ____________________________________ LA SEGUNDA MUERTE DE MI PADRE (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s) Relato in\u00e9dito y ap\u00f3crifo de Jorge Luis Borges\u00a0 \u00a0escrito\u00a0 por Fernando Arrabal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mi primer recuerdo del escritor africano Fernando Arrabal es muy perspicuo. Lo encuentro en un atardecer del a\u00f1o 63 en un hotel de la calle S\u00e9bastien-Bottin de Par\u00eds. Me parece entrever tras \u00e9l el fondo ilusorio de los espejos de un sal\u00f3n. Recuerdo (pero yo no tengo el derecho a pronunciar este verbo sagrado; s\u00f3lo Ireneo Funes lo tuvo, pero ha muerto) claramente su voz infantil, pausada, sin los silbidos italianos de ahora ni las brusquedades castellanas. Hablamos de Funes \u00ab\u00a0el memorioso\u00a0\u00bb y\u00a0me dijo lentamente en mi idioma: &nbsp; &#8211; Y a prop\u00f3sito de memoria en su relato \u00ab\u00a0Pierre Menard, autor de El Quijote\u00a0\u00bb usted cita como pieza de la obra visible de este escritor \u00ab\u00a0un art\u00edculo t\u00e9cnico sobre la posibilidad de enriquecer el ajedrez eliminando uno de los peones de torre. Menard propone, recomienda, discute y acaba por rechazar esa innovaci\u00f3n\u00a0\u00bb. Imaginemos la partida sin el pe\u00f3n \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (o \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de cada uno de los contendientes. La primera jugada ser\u00eda: 1. TxTa8. Y la segunda: las negras abandonan! \u00bfQu\u00e9 ha querido decir? \u00bfEs un enigma o un error provocado por su memoria? &nbsp; Record\u00e9 en el acto que con Bioy Casares, en 1935 hab\u00edamos pensado escribir una novela \u00a0en primera persona cuyo narrador incurriera en contradicciones que permitir\u00edan a un reducid\u00edsimo n\u00famero de lectores la adivinaci\u00f3n de una realidad atroz o banal. &nbsp; Iba a responderle cuando apareci\u00f3 el poeta franc\u00e9s Luc Hourcade, que estaba sometido a la menos perspicaz de las pasiones con el patriotismo: el fervor por los cl\u00e1sicos. Nos fue imposible hablar de Menard mientras escuch\u00e1bamos perversamente repetidas sus diferentes versiones en alejandrino del soneto \u00ab\u00a0Varia memoria que en mil olvidos\u00a0\u00bb. &nbsp; A\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1985, Fernando Arrabal y yo nos encontramos de nuevo, esta vez en Tokio. En cuanto supe que estaba frente a m\u00ed quise responder a la pregunta que me hab\u00eda formulado 22 a\u00f1os antes. Le dije que\u00a0Pierre Menard\u00a0fue el primer relato que escrib\u00ed. El hecho sucedi\u00f3 poco despu\u00e9s de que mi padre muriera. A su muerte comprend\u00ed que, como Jorge Luis Borges, era dios, era alquimista, era fil\u00f3sofo, era conquistador, era calendario, era mundo&#8230; lo cual era una fatigosa manera de decir que no era. Como no conoc\u00eda un placer m\u00e1s complejo que el pensamiento ni una aventura m\u00e1s apasionante que la de recorrer los meandros de la memoria, a ellos me entregu\u00e9. -Pero \u00bfpor qu\u00e9 escribi\u00f3 precisamente \u00ab\u00a0Pierre Menard\u00a0\u00bb? -Pens\u00e9 que si imaginamos un plazo infinito, con infinitas variaciones, circunstancias y modificaciones, lo imposible es que no se hubiera escrito por lo menos una vez \u00ab\u00a0Las memorias de ultratumba\u00a0\u00bb.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 no \u00ab\u00a0Pierre Menard\u00a0\u00bb? -\u00bfSu padre era escritor? -Era sobre todo un excelente ajedrecista que me ense\u00f1\u00f3 a jugar al ajedrez. Los ciegos, aunque no podemos ver los rostros, escrutamos con tino la respiraci\u00f3n y las pausas y hasta sorprendemos el inefable inter\u00e9s que puede despertar una palabra o un soplo. Fernando Arrabal quiz\u00e1s imaginaba que una vez muerto mi maestro de ajedrez (que era accesoriamente mi padre) yo ya pod\u00eda profanar los tableros, entrar a caballo en las bibliotecas ajedrec\u00edsticas y quemar los libros magistrales, temeroso de que las letras encubrieran alabanzas al dios del ajedrez, que es un castillo de \u00e9bano. Le dije que mi padre me hab\u00eda detallado ciertos misterios de la memoria y se hab\u00eda servido de un tablero de ajedrez para explicarme \u00ab\u00a0El\u00a0enigma de Zen\u00f3n\u00a0\u00bb, tambi\u00e9n llamado \u00ab\u00a0La paradoja de Aquiles y la tortuga\u00a0\u00bb que permite negar la realidad de la velocidad a causa del punto intermedio. Mi interlocutor, pensando quiz\u00e1s que la historia es un c\u00edrculo con bordes de piel de tigre y que nada es que no haya sido ni ser\u00e1, dio por buena mi explicaci\u00f3n. A partir de ese instante, nuestra conversaci\u00f3n, como un laberinto que se enredaba y desataba infinitamente, bifurc\u00f3 en varias direcciones, a pesar de que ambos quer\u00edamos terminar nuestra conversaci\u00f3n sobre la partida heterodoxa de Menard. He sabido que dos d\u00edas despu\u00e9s, mientras Fernando Arrabal atravesaba el polo Norte de regreso a Par\u00eds, hab\u00eda sentido esa recelosa claridad de la lucidez que irracionalmente tambi\u00e9n experiment\u00e9 cuando sobrevol\u00e9 aquel lugar artificial como un punto cero de la memoria. Pens\u00e9 en nuestra conversaci\u00f3n. S\u00f3lo entonces advirt\u00ed que no comprend\u00eda cu\u00e1l pudo haber sido el razonamiento, de mi padre para explicar el enigma. Mi testimonio de la explicaci\u00f3n de mi padre, como se lo cont\u00e9 a Fernando Arrabal, fue acaso breve y sin duda pobre, pero no imparcial. Pero&#8230; ya no lo puedo contar con sus pormenores esenciales, pues ha desaparecido de mi memoria tras aquella \u00faltima narraci\u00f3n. Miguel Najdorf` jug\u00f3 40 partidas de ajedrez sin ver en una simult\u00e1nea celebrada en 1942 en Sao Paulo. Ciro, rey de los persas, sab\u00eda llamar por su nombre a todos los soldados de sus ej\u00e9rcitos. \u00ab\u00a0Mitr\u00eddades r\u00e8 di Ponto\u00a0\u00bb administraba la justicia en 22 idiomas. Pero s\u00f3lo Ireneo Funes tuvo una memoria infalible que le dejaba vislumbrar un mundo vertiginoso y banal. A menudo pens\u00e9 que la memoria ejerce una tarea interminable e in\u00fatil. Al comprobar que hab\u00eda olvidado 50 a\u00f1os despu\u00e9s el razonamiento de mi padre, sent\u00ed, como me dijo Funes, que el recuerdo es una sensaci\u00f3n minuciosa y viva como el goce f\u00edsico o el tormento. Si pensar es olvidar diferencias y abstraer o generalizar, este insignificante olvido se revel\u00f3 como la segunda muerte de mi padre. Fernando Arrabal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; LA SECONDE MORT DE MON P\u00c8RE &nbsp; R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; -en fran\u00e7ais et en\u00a0espagnol- &nbsp; &nbsp; Mon premier souvenir de l\u2019\u00e9crivain \u00a0africain Fernando Arrabal est tr\u00e8s net. Je le rencontre \u00a0un soir de 1963 dans un h\u00f4tel de la rue S\u00e9bastien Bottin \u00e0 Paris. Il me semble\u00a0l&rsquo;entrevoir derri\u00e8re le fond \u00a0illusoire des miroirs \u00a0d\u2019un salon. Je me souviens clairement (mais je n\u2019ai pas le droit de prononcer ce verbe sacr\u00e9, seul Irineo \u00e0 la grande m\u00e9moire l\u2019a\u00a0eu,\u00a0mais il est\u00a0mort) de sa voix enfantine, pos\u00e9e,\u00a0exempte des sifflements italiens de maintenant et des brusqueries castillanes. Nous parlons de Funes \u00ab\u00a0\u00e0 la grande m\u00e9moire\u00a0\u00bb et il me dit lentement dans\u00a0ma langue: &nbsp; &#8211; Et \u00e0 propos de m\u00e9moire dans votre r\u00e9cit \u00ab\u00a0Pierre M\u00e9nard auteur du Quichotte\u00a0\u00bb vous citez comme faisant partie de l\u2019oeuvre visible de cet \u00e9crivain\u00a0\u00abun article technique \u00a0sur la possibilit\u00e9\u00a0d\u2019enrichir \u00a0les\u00a0\u00e9checs en \u00e9liminant l\u2019un des pions de la tour. M\u00e9nard propose, recommande, discute et finit par repousser cette innovation. \u00a0 Imaginons la partie\u00a0 sans le pion \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (ou \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de \u00a0chacun des adversaires. Le\u00a0premier coup serait : 1. TxTa8. Et le deuxi\u00e8me:\u00a0les noirs \u00a0abandonnent! Qu\u2019a-t-il voulu dire? Est-ce une \u00e9nigme ou une erreur provoqu\u00e9e par \u00a0\u00a0votre (sa) m\u00e9moire? &nbsp; Je me suis aussit\u00f4t souvenu qu\u2019en 1935 avec Bioy Casares \u00a0nous avions pens\u00e9 \u00e9crire un roman \u00e0 la premi\u00e8re personne dont le narrateur se laisserait aller \u00a0\u00e0 des\u00a0contradictions qui \u00a0permettraient \u00e0 un \u00a0tr\u00e8s\u00a0petit nombre de lecteurs de deviner une r\u00e9alit\u00e9 \u00a0atroce ou banale. &nbsp; &nbsp; J\u2019allais lui r\u00e9pondre quand est apparu le po\u00e8te fran\u00e7ais \u00a0Luc [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9419,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-9418","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-miscellannees"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s). - Ceci n\u2019est pas un blog<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"fr_FR\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s). - Ceci n\u2019est pas un blog\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"JORGE Francisco Isidoro LUIS BORGES\u00a0 Acevedo est n\u00e9 pr\u00e9cis\u00e9ment\u00a0 le 14 phalle\u00a0 \u00a0 de l&rsquo;an 26 de l&rsquo;\u00c8re &lsquo;Pataphysique\u00a0 (24 ao\u00fbt\u00a0 1899,v)\u00a0 \u00e0 Buenos Aires, Argentine, et\u00a0 il\u00a0 s&rsquo;est\u00a0 \u00a0 occult\u00e9 le\u00a0 28 merdre de l&rsquo;an 113 de l&rsquo;\u00c8re &lsquo;Pataphysique (14 juin\u00a0 1986,v) \u00e0 Gen\u00e8ve Suisse; &#8230;quelques semaines avant\u00a0 son occultation j&rsquo;ai r\u00e9alis\u00e9 avec lui mon septi\u00e8me -et dernier-\u00a0 long-m\u00e9trage: \u00ab\u00a0Jorge Luis Borges\u00a0une vie de po\u00e9sie\u00a0\u00bb . *** ____________________________________ LA SEGUNDA MUERTE DE MI PADRE (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s) Relato in\u00e9dito y ap\u00f3crifo de Jorge Luis Borges\u00a0 \u00a0escrito\u00a0 por Fernando Arrabal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; Mi primer recuerdo del escritor africano Fernando Arrabal es muy perspicuo. Lo encuentro en un atardecer del a\u00f1o 63 en un hotel de la calle S\u00e9bastien-Bottin de Par\u00eds. Me parece entrever tras \u00e9l el fondo ilusorio de los espejos de un sal\u00f3n. Recuerdo (pero yo no tengo el derecho a pronunciar este verbo sagrado; s\u00f3lo Ireneo Funes lo tuvo, pero ha muerto) claramente su voz infantil, pausada, sin los silbidos italianos de ahora ni las brusquedades castellanas. Hablamos de Funes \u00ab\u00a0el memorioso\u00a0\u00bb y\u00a0me dijo lentamente en mi idioma: &nbsp; &#8211; Y a prop\u00f3sito de memoria en su relato \u00ab\u00a0Pierre Menard, autor de El Quijote\u00a0\u00bb usted cita como pieza de la obra visible de este escritor \u00ab\u00a0un art\u00edculo t\u00e9cnico sobre la posibilidad de enriquecer el ajedrez eliminando uno de los peones de torre. Menard propone, recomienda, discute y acaba por rechazar esa innovaci\u00f3n\u00a0\u00bb. Imaginemos la partida sin el pe\u00f3n \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (o \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de cada uno de los contendientes. La primera jugada ser\u00eda: 1. TxTa8. Y la segunda: las negras abandonan! \u00bfQu\u00e9 ha querido decir? \u00bfEs un enigma o un error provocado por su memoria? &nbsp; Record\u00e9 en el acto que con Bioy Casares, en 1935 hab\u00edamos pensado escribir una novela \u00a0en primera persona cuyo narrador incurriera en contradicciones que permitir\u00edan a un reducid\u00edsimo n\u00famero de lectores la adivinaci\u00f3n de una realidad atroz o banal. &nbsp; Iba a responderle cuando apareci\u00f3 el poeta franc\u00e9s Luc Hourcade, que estaba sometido a la menos perspicaz de las pasiones con el patriotismo: el fervor por los cl\u00e1sicos. Nos fue imposible hablar de Menard mientras escuch\u00e1bamos perversamente repetidas sus diferentes versiones en alejandrino del soneto \u00ab\u00a0Varia memoria que en mil olvidos\u00a0\u00bb. &nbsp; A\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1985, Fernando Arrabal y yo nos encontramos de nuevo, esta vez en Tokio. En cuanto supe que estaba frente a m\u00ed quise responder a la pregunta que me hab\u00eda formulado 22 a\u00f1os antes. Le dije que\u00a0Pierre Menard\u00a0fue el primer relato que escrib\u00ed. El hecho sucedi\u00f3 poco despu\u00e9s de que mi padre muriera. A su muerte comprend\u00ed que, como Jorge Luis Borges, era dios, era alquimista, era fil\u00f3sofo, era conquistador, era calendario, era mundo&#8230; lo cual era una fatigosa manera de decir que no era. 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Fernando Arrabal quiz\u00e1s imaginaba que una vez muerto mi maestro de ajedrez (que era accesoriamente mi padre) yo ya pod\u00eda profanar los tableros, entrar a caballo en las bibliotecas ajedrec\u00edsticas y quemar los libros magistrales, temeroso de que las letras encubrieran alabanzas al dios del ajedrez, que es un castillo de \u00e9bano. Le dije que mi padre me hab\u00eda detallado ciertos misterios de la memoria y se hab\u00eda servido de un tablero de ajedrez para explicarme \u00ab\u00a0El\u00a0enigma de Zen\u00f3n\u00a0\u00bb, tambi\u00e9n llamado \u00ab\u00a0La paradoja de Aquiles y la tortuga\u00a0\u00bb que permite negar la realidad de la velocidad a causa del punto intermedio. Mi interlocutor, pensando quiz\u00e1s que la historia es un c\u00edrculo con bordes de piel de tigre y que nada es que no haya sido ni ser\u00e1, dio por buena mi explicaci\u00f3n. A partir de ese instante, nuestra conversaci\u00f3n, como un laberinto que se enredaba y desataba infinitamente, bifurc\u00f3 en varias direcciones, a pesar de que ambos quer\u00edamos terminar nuestra conversaci\u00f3n sobre la partida heterodoxa de Menard. He sabido que dos d\u00edas despu\u00e9s, mientras Fernando Arrabal atravesaba el polo Norte de regreso a Par\u00eds, hab\u00eda sentido esa recelosa claridad de la lucidez que irracionalmente tambi\u00e9n experiment\u00e9 cuando sobrevol\u00e9 aquel lugar artificial como un punto cero de la memoria. Pens\u00e9 en nuestra conversaci\u00f3n. S\u00f3lo entonces advirt\u00ed que no comprend\u00eda cu\u00e1l pudo haber sido el razonamiento, de mi padre para explicar el enigma. Mi testimonio de la explicaci\u00f3n de mi padre, como se lo cont\u00e9 a Fernando Arrabal, fue acaso breve y sin duda pobre, pero no imparcial. Pero&#8230; ya no lo puedo contar con sus pormenores esenciales, pues ha desaparecido de mi memoria tras aquella \u00faltima narraci\u00f3n. Miguel Najdorf` jug\u00f3 40 partidas de ajedrez sin ver en una simult\u00e1nea celebrada en 1942 en Sao Paulo. Ciro, rey de los persas, sab\u00eda llamar por su nombre a todos los soldados de sus ej\u00e9rcitos. \u00ab\u00a0Mitr\u00eddades r\u00e8 di Ponto\u00a0\u00bb administraba la justicia en 22 idiomas. Pero s\u00f3lo Ireneo Funes tuvo una memoria infalible que le dejaba vislumbrar un mundo vertiginoso y banal. A menudo pens\u00e9 que la memoria ejerce una tarea interminable e in\u00fatil. Al comprobar que hab\u00eda olvidado 50 a\u00f1os despu\u00e9s el razonamiento de mi padre, sent\u00ed, como me dijo Funes, que el recuerdo es una sensaci\u00f3n minuciosa y viva como el goce f\u00edsico o el tormento. Si pensar es olvidar diferencias y abstraer o generalizar, este insignificante olvido se revel\u00f3 como la segunda muerte de mi padre. Fernando Arrabal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; LA SECONDE MORT DE MON P\u00c8RE &nbsp; R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; -en fran\u00e7ais et en\u00a0espagnol- &nbsp; &nbsp; Mon premier souvenir de l\u2019\u00e9crivain \u00a0africain Fernando Arrabal est tr\u00e8s net. Je le rencontre \u00a0un soir de 1963 dans un h\u00f4tel de la rue S\u00e9bastien Bottin \u00e0 Paris. Il me semble\u00a0l&rsquo;entrevoir derri\u00e8re le fond \u00a0illusoire des miroirs \u00a0d\u2019un salon. Je me souviens clairement (mais je n\u2019ai pas le droit de prononcer ce verbe sacr\u00e9, seul Irineo \u00e0 la grande m\u00e9moire l\u2019a\u00a0eu,\u00a0mais il est\u00a0mort) de sa voix enfantine, pos\u00e9e,\u00a0exempte des sifflements italiens de maintenant et des brusqueries castillanes. Nous parlons de Funes \u00ab\u00a0\u00e0 la grande m\u00e9moire\u00a0\u00bb et il me dit lentement dans\u00a0ma langue: &nbsp; &#8211; Et \u00e0 propos de m\u00e9moire dans votre r\u00e9cit \u00ab\u00a0Pierre M\u00e9nard auteur du Quichotte\u00a0\u00bb vous citez comme faisant partie de l\u2019oeuvre visible de cet \u00e9crivain\u00a0\u00abun article technique \u00a0sur la possibilit\u00e9\u00a0d\u2019enrichir \u00a0les\u00a0\u00e9checs en \u00e9liminant l\u2019un des pions de la tour. M\u00e9nard propose, recommande, discute et finit par repousser cette innovation. \u00a0 Imaginons la partie\u00a0 sans le pion \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (ou \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de \u00a0chacun des adversaires. Le\u00a0premier coup serait : 1. TxTa8. Et le deuxi\u00e8me:\u00a0les noirs \u00a0abandonnent! Qu\u2019a-t-il voulu dire? Est-ce une \u00e9nigme ou une erreur provoqu\u00e9e par \u00a0\u00a0votre (sa) m\u00e9moire? &nbsp; Je me suis aussit\u00f4t souvenu qu\u2019en 1935 avec Bioy Casares \u00a0nous avions pens\u00e9 \u00e9crire un roman \u00e0 la premi\u00e8re personne dont le narrateur se laisserait aller \u00a0\u00e0 des\u00a0contradictions qui \u00a0permettraient \u00e0 un \u00a0tr\u00e8s\u00a0petit nombre de lecteurs de deviner une r\u00e9alit\u00e9 \u00a0atroce ou banale. &nbsp; &nbsp; J\u2019allais lui r\u00e9pondre quand est apparu le po\u00e8te fran\u00e7ais \u00a0Luc [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Ceci n\u2019est pas un blog\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2018-08-24T09:53:14+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2018-08-24T09:55:16+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2018\/08\/images-6-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"191\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"264\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"fernandoarrabal\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"\u00c9crit par\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"fernandoarrabal\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Dur\u00e9e de lecture est.\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"11 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/\",\"url\":\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/\",\"name\":\"R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s). - 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Lo encuentro en un atardecer del a\u00f1o 63 en un hotel de la calle S\u00e9bastien-Bottin de Par\u00eds. Me parece entrever tras \u00e9l el fondo ilusorio de los espejos de un sal\u00f3n. Recuerdo (pero yo no tengo el derecho a pronunciar este verbo sagrado; s\u00f3lo Ireneo Funes lo tuvo, pero ha muerto) claramente su voz infantil, pausada, sin los silbidos italianos de ahora ni las brusquedades castellanas. Hablamos de Funes \u00ab\u00a0el memorioso\u00a0\u00bb y\u00a0me dijo lentamente en mi idioma: &nbsp; &#8211; Y a prop\u00f3sito de memoria en su relato \u00ab\u00a0Pierre Menard, autor de El Quijote\u00a0\u00bb usted cita como pieza de la obra visible de este escritor \u00ab\u00a0un art\u00edculo t\u00e9cnico sobre la posibilidad de enriquecer el ajedrez eliminando uno de los peones de torre. Menard propone, recomienda, discute y acaba por rechazar esa innovaci\u00f3n\u00a0\u00bb. Imaginemos la partida sin el pe\u00f3n \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (o \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de cada uno de los contendientes. La primera jugada ser\u00eda: 1. TxTa8. Y la segunda: las negras abandonan! \u00bfQu\u00e9 ha querido decir? \u00bfEs un enigma o un error provocado por su memoria? &nbsp; Record\u00e9 en el acto que con Bioy Casares, en 1935 hab\u00edamos pensado escribir una novela \u00a0en primera persona cuyo narrador incurriera en contradicciones que permitir\u00edan a un reducid\u00edsimo n\u00famero de lectores la adivinaci\u00f3n de una realidad atroz o banal. &nbsp; Iba a responderle cuando apareci\u00f3 el poeta franc\u00e9s Luc Hourcade, que estaba sometido a la menos perspicaz de las pasiones con el patriotismo: el fervor por los cl\u00e1sicos. Nos fue imposible hablar de Menard mientras escuch\u00e1bamos perversamente repetidas sus diferentes versiones en alejandrino del soneto \u00ab\u00a0Varia memoria que en mil olvidos\u00a0\u00bb. &nbsp; A\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1985, Fernando Arrabal y yo nos encontramos de nuevo, esta vez en Tokio. En cuanto supe que estaba frente a m\u00ed quise responder a la pregunta que me hab\u00eda formulado 22 a\u00f1os antes. Le dije que\u00a0Pierre Menard\u00a0fue el primer relato que escrib\u00ed. El hecho sucedi\u00f3 poco despu\u00e9s de que mi padre muriera. A su muerte comprend\u00ed que, como Jorge Luis Borges, era dios, era alquimista, era fil\u00f3sofo, era conquistador, era calendario, era mundo&#8230; lo cual era una fatigosa manera de decir que no era. Como no conoc\u00eda un placer m\u00e1s complejo que el pensamiento ni una aventura m\u00e1s apasionante que la de recorrer los meandros de la memoria, a ellos me entregu\u00e9. -Pero \u00bfpor qu\u00e9 escribi\u00f3 precisamente \u00ab\u00a0Pierre Menard\u00a0\u00bb? -Pens\u00e9 que si imaginamos un plazo infinito, con infinitas variaciones, circunstancias y modificaciones, lo imposible es que no se hubiera escrito por lo menos una vez \u00ab\u00a0Las memorias de ultratumba\u00a0\u00bb.\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 no \u00ab\u00a0Pierre Menard\u00a0\u00bb? -\u00bfSu padre era escritor? -Era sobre todo un excelente ajedrecista que me ense\u00f1\u00f3 a jugar al ajedrez. Los ciegos, aunque no podemos ver los rostros, escrutamos con tino la respiraci\u00f3n y las pausas y hasta sorprendemos el inefable inter\u00e9s que puede despertar una palabra o un soplo. Fernando Arrabal quiz\u00e1s imaginaba que una vez muerto mi maestro de ajedrez (que era accesoriamente mi padre) yo ya pod\u00eda profanar los tableros, entrar a caballo en las bibliotecas ajedrec\u00edsticas y quemar los libros magistrales, temeroso de que las letras encubrieran alabanzas al dios del ajedrez, que es un castillo de \u00e9bano. Le dije que mi padre me hab\u00eda detallado ciertos misterios de la memoria y se hab\u00eda servido de un tablero de ajedrez para explicarme \u00ab\u00a0El\u00a0enigma de Zen\u00f3n\u00a0\u00bb, tambi\u00e9n llamado \u00ab\u00a0La paradoja de Aquiles y la tortuga\u00a0\u00bb que permite negar la realidad de la velocidad a causa del punto intermedio. Mi interlocutor, pensando quiz\u00e1s que la historia es un c\u00edrculo con bordes de piel de tigre y que nada es que no haya sido ni ser\u00e1, dio por buena mi explicaci\u00f3n. A partir de ese instante, nuestra conversaci\u00f3n, como un laberinto que se enredaba y desataba infinitamente, bifurc\u00f3 en varias direcciones, a pesar de que ambos quer\u00edamos terminar nuestra conversaci\u00f3n sobre la partida heterodoxa de Menard. He sabido que dos d\u00edas despu\u00e9s, mientras Fernando Arrabal atravesaba el polo Norte de regreso a Par\u00eds, hab\u00eda sentido esa recelosa claridad de la lucidez que irracionalmente tambi\u00e9n experiment\u00e9 cuando sobrevol\u00e9 aquel lugar artificial como un punto cero de la memoria. Pens\u00e9 en nuestra conversaci\u00f3n. S\u00f3lo entonces advirt\u00ed que no comprend\u00eda cu\u00e1l pudo haber sido el razonamiento, de mi padre para explicar el enigma. Mi testimonio de la explicaci\u00f3n de mi padre, como se lo cont\u00e9 a Fernando Arrabal, fue acaso breve y sin duda pobre, pero no imparcial. Pero&#8230; ya no lo puedo contar con sus pormenores esenciales, pues ha desaparecido de mi memoria tras aquella \u00faltima narraci\u00f3n. Miguel Najdorf` jug\u00f3 40 partidas de ajedrez sin ver en una simult\u00e1nea celebrada en 1942 en Sao Paulo. Ciro, rey de los persas, sab\u00eda llamar por su nombre a todos los soldados de sus ej\u00e9rcitos. \u00ab\u00a0Mitr\u00eddades r\u00e8 di Ponto\u00a0\u00bb administraba la justicia en 22 idiomas. Pero s\u00f3lo Ireneo Funes tuvo una memoria infalible que le dejaba vislumbrar un mundo vertiginoso y banal. A menudo pens\u00e9 que la memoria ejerce una tarea interminable e in\u00fatil. Al comprobar que hab\u00eda olvidado 50 a\u00f1os despu\u00e9s el razonamiento de mi padre, sent\u00ed, como me dijo Funes, que el recuerdo es una sensaci\u00f3n minuciosa y viva como el goce f\u00edsico o el tormento. Si pensar es olvidar diferencias y abstraer o generalizar, este insignificante olvido se revel\u00f3 como la segunda muerte de mi padre. Fernando Arrabal &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; LA SECONDE MORT DE MON P\u00c8RE &nbsp; R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal. &nbsp; &nbsp; &nbsp; -en fran\u00e7ais et en\u00a0espagnol- &nbsp; &nbsp; Mon premier souvenir de l\u2019\u00e9crivain \u00a0africain Fernando Arrabal est tr\u00e8s net. Je le rencontre \u00a0un soir de 1963 dans un h\u00f4tel de la rue S\u00e9bastien Bottin \u00e0 Paris. Il me semble\u00a0l&rsquo;entrevoir derri\u00e8re le fond \u00a0illusoire des miroirs \u00a0d\u2019un salon. Je me souviens clairement (mais je n\u2019ai pas le droit de prononcer ce verbe sacr\u00e9, seul Irineo \u00e0 la grande m\u00e9moire l\u2019a\u00a0eu,\u00a0mais il est\u00a0mort) de sa voix enfantine, pos\u00e9e,\u00a0exempte des sifflements italiens de maintenant et des brusqueries castillanes. Nous parlons de Funes \u00ab\u00a0\u00e0 la grande m\u00e9moire\u00a0\u00bb et il me dit lentement dans\u00a0ma langue: &nbsp; &#8211; Et \u00e0 propos de m\u00e9moire dans votre r\u00e9cit \u00ab\u00a0Pierre M\u00e9nard auteur du Quichotte\u00a0\u00bb vous citez comme faisant partie de l\u2019oeuvre visible de cet \u00e9crivain\u00a0\u00abun article technique \u00a0sur la possibilit\u00e9\u00a0d\u2019enrichir \u00a0les\u00a0\u00e9checs en \u00e9liminant l\u2019un des pions de la tour. M\u00e9nard propose, recommande, discute et finit par repousser cette innovation. \u00a0 Imaginons la partie\u00a0 sans le pion \u00ab\u00a0a\u00a0\u00bb (ou \u00ab\u00a0h\u00a0\u00bb)\u00a0de \u00a0chacun des adversaires. Le\u00a0premier coup serait : 1. TxTa8. Et le deuxi\u00e8me:\u00a0les noirs \u00a0abandonnent! Qu\u2019a-t-il voulu dire? Est-ce une \u00e9nigme ou une erreur provoqu\u00e9e par \u00a0\u00a0votre (sa) m\u00e9moire? &nbsp; Je me suis aussit\u00f4t souvenu qu\u2019en 1935 avec Bioy Casares \u00a0nous avions pens\u00e9 \u00e9crire un roman \u00e0 la premi\u00e8re personne dont le narrateur se laisserait aller \u00a0\u00e0 des\u00a0contradictions qui \u00a0permettraient \u00e0 un \u00a0tr\u00e8s\u00a0petit nombre de lecteurs de deviner une r\u00e9alit\u00e9 \u00a0atroce ou banale. &nbsp; &nbsp; J\u2019allais lui r\u00e9pondre quand est apparu le po\u00e8te fran\u00e7ais \u00a0Luc [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/","og_site_name":"Ceci n\u2019est pas un blog","article_published_time":"2018-08-24T09:53:14+00:00","article_modified_time":"2018-08-24T09:55:16+00:00","og_image":[{"width":191,"height":264,"url":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2018\/08\/images-6-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"fernandoarrabal","twitter_misc":{"\u00c9crit par":"fernandoarrabal","Dur\u00e9e de lecture est.":"11 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/","url":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2018\/08\/24\/9418\/recit-inedit-et-apocryphe-de-jorge-luis-borges-ecrit-par-fernando-arrabal\/","name":"R\u00e9cit in\u00e9dit et apocryphe de Jorge Luis \u00a0Borges \u00e9crit par Fernando Arrabal (en espa\u00f1ol y\u00a0en franc\u00e9s). - 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