﻿{"id":7095,"date":"2016-08-03T11:32:29","date_gmt":"2016-08-03T09:32:29","guid":{"rendered":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/?p=7095"},"modified":"2016-08-22T10:13:46","modified_gmt":"2016-08-22T08:13:46","slug":"ponencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2016\/08\/03\/7095\/ponencia\/","title":{"rendered":"La figure de la m\u00e8re dans \u00ab\u00a0C\u00e9r\u00e9monie pour un lieutenant abandonn\u00e9\u00a0\u00bb de Fernando Arrabal&nbsp;: Viveca Tallgren"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\">Foto: Julio Miranda, Madrid, 2-VIII-16,\u00a0 pr\u00e8s de Madera 17<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Association Internationale des Hispanistes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Congr\u00e8s de Munich<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Expos\u00e9 du 15 juillet 2016 de la professeure Viveca Tallgren du Danemark<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(il sera publi\u00e9 dans les &lsquo;actes&rsquo; du prochain congr\u00e8s \u00e0 J\u00e9rusalem).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Asociaci\u00f3n Internacional de Hispanistas.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Congreso de M\u00fcnster.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ponencia del 15 de julio de 2016 de la profesora Viveca Tallgren de Dinamarca (ser\u00e1 publicada en las actas del pr\u00f3ximo congreso en Jerusal\u00e9n).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA\u00a0FIGURE DE LA M\u00c8RE DANS \u00ab\u00a0C\u00c9R\u00c9MONIE POUR UN LIEUTENANT ABANDONN\u00c9\u00a0\u00bb DE FERNANDO ARRABAL<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA\u00a0FIGURA DE LA MADRE EN \u201dCEREMONIA POR UN TENIENTE ABANDONADO\u201d DE FERNANDO ARRABAL<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ceremonia por un teniente abandonado\u00a0<\/em>es un\u00a0libro\u00a0que se basa en la biograf\u00eda\u00a0de\u00a0Fernando Arrabal\u00a0y, seg\u00fan \u00e9l,\u00a0el libro\u00a0m\u00e1s importante que ha escrito. Describe un drama familiar de la posguerra espa\u00f1ola,\u00a0en este caso,\u00a0el drama de la familia Arrabal.\u00a0La ceremonia est\u00e1 dedicada al padre del autor,\u00a0quien serv\u00eda de teniente en el ej\u00e9rcito republicano\u00a0en\u00a0Melilla. Cuando estall\u00f3 la guerra civil, fue condenado\u00a0a\u00a0muerte\u00a0por no querer participar en la sublevaci\u00f3n\u00a0nacional\u00a0contra el gobierno\u00a0leg\u00edtimo.<\/p>\n<p>Mi enfoque en esta conexi\u00f3n es la figura de la madre por su papel tan decisivo en el drama familiar y por su imagen tan ambigua en la mente del autor. Si echamos una mirada a la obra\u00a0arrabaliana, vemos que existen diversas versiones de la madre en varias obras suyas, por ejemplo\u00a0en\u00a0<em>El arquitecto y el emperador de Asiria,\u00a0<\/em>en\u00a0<em>El gran ceremonial<\/em>\u00a0o en la novela\u00a0<em>La virgen roja,\u00a0<\/em>entre otras<em>.\u00a0<\/em>Lo que tienen en com\u00fan estas figuras es la actitud amorosa-represiva, que casi siempre resulta obsesiva o traum\u00e1tica para el hijo en su vida adulta. En la pieza \u201cPic-Nic\u201d de 1952, la madre del soldado Zapo tiene un papel m\u00e1s bien c\u00f3mico cuando visita a su hijo en el frente: lo que m\u00e1s le preocupa en medio de los bombardeos es si el hijo ha limpiado sus orejas. En la novela po\u00e9tica\u00a0<em>La piedra de la locura,\u00a0<\/em>la madre<em>\u00a0<\/em>se presenta como\u00a0el arquetipo\u00a0junguiano\u00a0de la madre terrible\u00a0a quien el narrador tiene que matar simb\u00f3licamente para liberarse de su fijaci\u00f3n, y poder as\u00ed realizar su proceso de individuaci\u00f3n.\u00a0En\u00a0<em>Ceremonia por un teniente abandonado,\u00a0<\/em>la madre<em>\u00a0<\/em>llega a ser una s\u00edntesis de estas figuras.\u00a0No es una Bernarda Alba, sino un personaje mucho m\u00e1s complejo y enigm\u00e1tico. A\u00a0veces se\u00a0muestra\u00a0como una mujer jesu\u00edtica y severa, otras veces como\u00a0d\u00e9bil\u00a0e insegura, ocasionalmente\u00a0hasta lasciva.<\/p>\n<p>En este libro,\u00a0la madre\u00a0se presenta tanto desde el punto de vista del hijo como a trav\u00e9s de su propia voz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de entrar en el an\u00e1lisis de la madre en esta obra,\u00a0voy a presentar\u00a0unos\u00a0datos\u00a0relevantes\u00a0de la biograf\u00eda\u00a0arrabaliana.\u00a0Al comenzar la\u00a0guerra civil, el padre, Fernando Arrabal Ruiz,\u00a0fue\u00a0detenido.\u00a0El consejo de guerra lo conden\u00f3\u00a0a muerte, pero\u00a0la sentencia\u00a0se convirti\u00f3\u00a0meses\u00a0m\u00e1s tarde\u00a0en\u00a0cadena perpetua. Despu\u00e9s\u00a0de\u00a0varios meses de reclusi\u00f3n en los calabozos de Melilla y Ceuta, el\u00a0padre ingres\u00f3\u00a0en la prisi\u00f3n central de Burgos,\u00a0ciudad\u00a0donde trabajaba\u00a0Carmen Gonz\u00e1lez Ter\u00e1n,\u00a0la madre de Arrabal,\u00a0durante la administraci\u00f3n\u00a0franquista. Hab\u00eda,\u00a0pues,\u00a0una oposici\u00f3n pol\u00edtica entre los padres,\u00a0la cual\u00a0llega a ser\u00a0primordial\u00a0en\u00a0esta\u00a0tragedia\u00a0familiar.\u00a0Despu\u00e9s de un intento de suicidio en la c\u00e1rcel,\u00a0el padre\u00a0fue\u00a0internado\u00a0en\u00a0un hospital psiqui\u00e1trico.\u00a0En\u00a01941, en\u00a0medio del invierno,\u00a0escap\u00f3\u00a0del hospital\u00a0s\u00f3lo con la pijama puesta y\u00a0sin dejar rastro alguno.\u00a0Arrabal ten\u00eda entonces 9 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Al enterarse\u00a0de la\u00a0huida,\u00a0la madre\u00a0visti\u00f3\u00a0de luto a sus\u00a0tres\u00a0hijos, explic\u00e1ndoles que su padre hab\u00eda\u00a0muerto.\u00a0A\u00a0la edad de quince a\u00f1os,\u00a0Arrabal\u00a0encontr\u00f3\u00a0unos\u00a0documentos sobre el encarcelamiento\u00a0del padre\u00a0en una alacena de su madre. Ah\u00ed vio\u00a0tambi\u00e9n unas fotos de la familia en las cuales la cabeza del padre estaba\u00a0recortada. El hallazgo fue un shock\u00a0para\u00a0el joven\u00a0Arrabal, ya que\u00a0desde entonces\u00a0comprendi\u00f3\u00a0que su padre, en realidad,\u00a0podr\u00eda\u00a0seguir con vida.\u00a0Seg\u00fan\u00a0los\u00a0documentos incluidos en el libro, le quer\u00edan dar libertad\u00a0condicional, pero la madre\u00a0lo impidi\u00f3 bajo el pretexto de\u00a0que\u00a0no podr\u00eda atenderlo debido a su enfermedad mental.\u00a0En consecuencia, el padre fue\u00a0recluido en un manicomio.\u00a0A partir de esa revelaci\u00f3n, la relaci\u00f3n entre Arrabal y su madre\u00a0empeor\u00f3 considerablemente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ceremonia por un teniente abandonado\u00a0<\/em>se basa\u00a0en\u00a0los hechos susodichos, pero Arrabal\u00a0los ha redactado y\u00a0convertido en una construcci\u00f3n literaria.\u00a0Hay algunas partes en su biograf\u00eda que, aunque quedan desconocidas para el autor, han sido reconstruidas en su imaginaci\u00f3n. Por consiguiente, el libro se\u00a0compone\u00a0de diez cap\u00edtulos de diversos g\u00e9neros. Aqu\u00ed se mezclan textos\u00a0puramente ficticios\u00a0con documentos, ep\u00edstolas\u00a0y\u00a0hasta la famosa \u201cCarta al general Franco\u201d.\u00a0Los nombres de Arrabal y\u00a0su padre han sido cambiados por los de Fernando David y Fernando\u00a0Ruizbal,\u00a0respectivamente.\u00a0Adem\u00e1s, contrario a lo que sucede en la realidad, Fernando David es hijo \u00fanico.\u00a0A pesar de que el\u00a0l\u00edmite entre\u00a0realidad y ficci\u00f3n resulta difuso,\u00a0esto no le resta valor como testimonio de\u00a0una tragedia de la posguerra espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>La historia comienza\u00a0en Melilla,\u00a0el 17 de julio de 1936,\u00a0con unas secuencias que narran\u00a0las \u00faltimas horas del padre antes de su\u00a0detenci\u00f3n.\u00a0El texto se apega a una estructura fija, en la cual se alternan los cap\u00edtulos sobre\u00a0el encarcelamiento\u00a0del padre\u00a0con\u00a0aquellos que\u00a0tratan de\u00a0la\u00a0vida y la relaci\u00f3n de\u00a0Fernando David y su madre despu\u00e9s del apresamiento. Esta alternancia dota de din\u00e1mica a la narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me\u00a0parece psicol\u00f3gicamente interesante\u00a0la relaci\u00f3n entre\u00a0la madre y el hijo, la cual\u00a0se nos presenta como un\u00a0largo\u00a0proceso cognitivo\u00a0en la mente de Fernando David.\u00a0La madre aparece por primera vez en el\u00a0cap\u00edtulo\u00a0<em>Antiguo diario y recuerdos del sanatorio<\/em>, el cual\u00a0corresponde a la novela autobiogr\u00e1fica\u00a0<em>Baal Babilonia\u00a0<\/em>de 1959<em>,\u00a0<\/em>aunque\u00a0con\u00a0algunas\u00a0modificaciones<em>.\u00a0<\/em>Los\u00a064 pasajes\u00a0de\u00a0dicho\u00a0cap\u00edtulo, provenientes del diario de Fernando David, est\u00e1n escritos con gran lirismo y, cual si fuesen vi\u00f1etas, ilustran los recuerdos de su infancia en Ciudad Rodrigo,\u00a0su adolescencia en Madrid\u00a0y su\u00a0posterior\u00a0estancia en\u00a0un\u00a0sanatorio para tuberculosos.\u00a0Estos p\u00e1rrafos no se presentan en orden cronol\u00f3gico, sino con saltos en el tiempo\u00a0para dar\u00a0una mayor intensidad a la narraci\u00f3n\u00a0y para\u00a0poner de relieve la complejidad de la desgracia familiar.\u00a0En\u00a0el diario,\u00a0Fernando David\u00a0\u00fanicamente se refiere a su madre como \u201cella\u201d, entre comillas\u00a0acentuando\u00a0as\u00ed\u00a0un\u00a0distanciamiento\u00a0que se origina a partir del conflicto sobre su padre.<\/p>\n<p>En la \u00e9poca posterior al encarcelamiento de su padre, Fernando David vive con sus abuelos maternos en Ciudad Rodrigo,\u00a0mientras\u00a0que la madre trabaja en la capital.\u00a0En esta etapa,\u00a0la relaci\u00f3n madre-hijo\u00a0tiene momentos hasta id\u00edlicos\u00a0cuando la madre viene a visitarlo. La sublimaci\u00f3n que hace\u00a0Fernando David\u00a0de\u00a0ella confirma\u00a0una\u00a0fuerte\u00a0fijaci\u00f3n\u00a0que a veces revela tambi\u00e9n elementos de erotismo. Los elogios de Fernando David se refuerzan quiz\u00e1s por su ausencia:<\/p>\n<p><em>Ninguna era como (ella). Ninguna. Me fij\u00e9 muy bien, pero ninguna era como (ella). Ninguna ten\u00eda la\u00a0lengua h\u00fameda, ni las rodillas blancas, ni sab\u00eda dar besos como (ella). Ninguna.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo,\u00a0hay momentos de decepci\u00f3n\u00a0ya en la infancia de\u00a0Fernando David, especialmente\u00a0cuando\u00a0descubre que su amor al padre se ha convertido en un tab\u00fa, aunque todav\u00eda no es capaz de analizarlo:<\/p>\n<p><em>Los Reyes Magos me regalaron una casa y una m\u00e1quina de tren [\u2026]. Sobre la m\u00e1quina del tren y\u00a0sobre la casa, pude distinguir meses despu\u00e9s, cuando el sol se comi\u00f3 la pintura, el mismo letrero:\u00a0\u00abRecuerda a tu pap\u00e1\u00bb.\u00a0Se lo dije (a ella) y me retir\u00f3 la locomotora y la casa. Entonces comprend\u00ed que\u00a0las hab\u00eda construido pap\u00e1. Pero para no enfadarle (a ella), no le\u00a0dije nada<sup>.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/sup><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta\u00a0ambivalencia\u00a0se vuelve\u00a0m\u00e1s expl\u00edcita cuando Fernando David,\u00a0en su adolescencia,\u00a0empieza a construir su\u00a0propia\u00a0identidad.\u00a0La madre\u00a0considera de gran importancia educarlo\u00a0seg\u00fan los valores\u00a0del nuevo r\u00e9gimen, valores que\u00a0no siempre coinciden con los deseos de Fernando David.<\/p>\n<p>En la siguiente cita,\u00a0Arrabal\u00a0ironiza sobre el catolicismo\u00a0riguroso\u00a0que se impone hasta en la vida privada de la gente:<\/p>\n<p><em>Se acerc\u00f3 (ella) a mi cama. Luego se fue a dormir. Yo segu\u00ed rezando padrenuestros lo m\u00e1s deprisa\u00a0que pod\u00eda. [\u2026] M\u00e1s tarde, rec\u00e9 muy lentamente los padrenuestros. Como as\u00ed no hac\u00eda trampas y\u00a0pensaba en lo que rezaba, no me mor\u00eda por la noche.<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sue\u00f1o de la madre era tener\u00a0un hijo con carrera militar, pero\u00a0sus intereses chocan con los del hijo, que ya muestra signos de rebeli\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u201cEsp\u00edritu militar nulo\u201d, hab\u00edan escrito en mi cuaderno de notas. Me peg\u00f3 (ella) con el metro de\u00a0madera. Yo me encerr\u00e9 en el retrete. Me mir\u00e9 en el espejo y llor\u00e9.<\/em><\/p>\n<p><em>Me dijo (ella) que deb\u00eda hacer un esfuerzo. Me pregunt\u00f3 si lo har\u00eda y yo le dije que s\u00ed.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El momento decisivo en la relaci\u00f3n es el descubrimiento de los documentos sobre el padre y las fotos\u00a0de la familia\u00a0con su cabeza recortada.\u00a0A partir de entonces,\u00a0la madre se transforma en una traidora en la mente de Fernando David\u00a0que ahora se\u00a0identifica\u00a0con el padre\u00a0a quien ve\u00a0como\u00a0un santo pagano.<\/p>\n<p>El\u00a0deseo de saber la verdad sobre\u00a0el destino del padre\u00a0se convierte en una obsesi\u00f3n\u00a0para\u00a0Fernando David que\u00a0sigue cuestionando\u00a0y acusando a la madre sobre el asunto\u00a0hasta ya entrada su vida adulta. Para defenderse ella se sirve\u00a0de\u00a0todo tipo de\u00a0evasiones. En la siguiente cita\u00a0echa toda\u00a0la culpa\u00a0de la tragedia familiar\u00a0a la filiaci\u00f3n pol\u00edtica\u00a0de su ex marido:<\/p>\n<p><em>La voz (de ella) resonaba en la oscuridad de la habitaci\u00f3n. [\u2026] \u00abComo padre, y como marido, lo que\u00a0ten\u00eda que hacer es cumplir, lo primero, con sus deberes paternales. Y su deber era ponerse al lado del\u00a0orden, de la moderaci\u00f3n. Pero \u00e9l se puso al otro lado: al lado de la anarqu\u00eda, al lado del desorden.\u00a0\u00a1Cu\u00e1ntas veces le advert\u00ed! \u00a1Cu\u00e1ntas veces le repet\u00ed que ten\u00eda que dejar sus ideas! \u00a1Cuant\u00edsimas veces!\u00a0T\u00fa no lo sabes bien. T\u00fa, entonces, eras un ni\u00f1o, ten\u00edas tres a\u00f1os.\u00bb [\u2026] \u00abNo fui yo quien se jug\u00f3 el\u00a0porvenir de su hijo, sino \u00e9l. [\u2026] Todo destruido por \u00e9l: la felicidad, la familia, la casa. Por eso, toda\u00a0mi vida no ha sido m\u00e1s que una lucha desesperada\u2026<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro\u00a0recurso suyo\u00a0es hacerse\u00a0la\u00a0m\u00e1rtir\u00a0o tiznar al padre con sus faltas\u00a0para, de\u00a0esa manera, librarse de\u00a0culpabilidad:<\/p>\n<p><em>\u00abNo soy nada m\u00e1s que una pobre mujer sin cultura y sin formaci\u00f3n\u00a0que\u00a0ha hecho todo lo que ha\u00a0podido\u00a0por ti. Siempre he estado pendiente de tus m\u00e1s m\u00ednimos caprichos para satisfacerlos. \u00bfQu\u00e9\u00a0otra\u00a0madre sabes t\u00fa que haya hecho una cosa parecida?\u00bb [\u2026] \u00abNunca me he gastado nada en m\u00ed.\u00a0Jam\u00e1s.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Y, sin embargo, cu\u00e1ntas mujeres de mi edad se divierten, van de un lado para otro, se gastan el dinero\u00a0en trajes en joyas, en perfumes\u2026 [\u2026] Pero yo no he hecho nada de esto, y no porque no me gustara,\u00a0sino porque he preferido sacrificarme totalmente por ti.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Porque mis errores siempre fueron insignificantes y sin mala intenci\u00f3n, mientras que los de tu padre\u00a0fueron conscientes, premeditados y monstruosos.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>Tu padre,\u00a0no es que se volviera loco en la c\u00e1rcel, tu padre siempre estuvo loco. \u00bfQui\u00e9n que no\u00a0estuviera loco hubiera podido cometer los tr\u00e1gicos errores que tu padre cometi\u00f3? Y que Dios me libre\u00a0de decirte nada malo de \u00e9l, de mi marido amant\u00edsimo.<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su\u00a0obstinada\u00a0autodefensa,\u00a0recurre\u00a0por fin\u00a0a\u00a0una cita de la Biblia\u00a0que usa como pretexto de justificaci\u00f3n: poni\u00e9ndose en el lugar de Dios, identifica al padre con el \u00eddolo Baal de la antigua Babilonia, para despu\u00e9s tacharlo de pecador:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Pap\u00e1 muri\u00f3. Quiz\u00e1s haya sido mejor para todos. \u00a1Qu\u00e9 dura carga hubiera sido! Adem\u00e1s fue\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>castigado por sus faltas. No olvides que hasta Dios castiga a los culpables. La Biblia dice:<\/em><\/p>\n<p><em>\u201cCastigar\u00e9 a Baal en Babilonia\u201d. Pero es necesario que lo sepas: yo no tengo nada que\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>reprocharme en la conciencia. S\u00f3lo he vivido para vosotros. He sido siempre demasiado<\/em><\/p>\n<p><em>buena.<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><strong>[9]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El\u00a0cap\u00edtulo \u201cPesadilla en el hospital\u201d\u00a0describe un sue\u00f1o de Fernando David\u00a0despu\u00e9s de su operaci\u00f3n\u00a0de pulm\u00f3n.\u00a0Este apartado es diferente al resto del libro tanto en\u00a0contenido como en g\u00e9nero.\u00a0Consiste en una versi\u00f3n modificada de\u00a0la obra dram\u00e1tica\u00a0\u201cLos dos verdugos\u201d de\u00a01956. En\u00a0la\u00a0pesadilla,\u00a0todas\u00a0las\u00a0sospechas\u00a0de la traici\u00f3n de la madre\u00a0se sintetizan\u00a0en forma simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>Resumiendo brevemente el argumento: en\u00a0una sala oscura, Fernando David,\u00a0su madre y\u00a0el comandante\u00a0Jotef\u00f3n, amigo \u00edntimo de ella,\u00a0est\u00e1n esperando. De repente, entran dos verdugos\u00a0con el padre de Fernando David amordazado y\u00a0atado a un palo grueso de pies y manos.\u00a0A petici\u00f3n de la madre, los dos verdugos han buscado al padre para castigarlo. Lo llevan a\u00a0la sala contigua donde\u00a0empiezan a azotarlo. Fernando David protesta airadamente, por lo que el comandante muestra intenciones de pegarle. Sin embargo, antes de que esto suceda, la madre interviene\u00a0haci\u00e9ndose\u00a0la v\u00edctima.<\/p>\n<p>El drama llega a su auge\u00a0al entrar la madre\u00a0en la sala de torturas para,\u00a0en\u00a0medio de los sufrimientos\u00a0del padre,\u00a0echar un poco de sal y vinagre en\u00a0sus\u00a0heridas, evitando, como ella misma dice, que \u00e9stas se infecten.<\/p>\n<p>El siguiente extracto del cap\u00edtulo servir\u00e1\u00a0como ejemplo de\u00a0lo grotesco \u2011tan caracter\u00edstico del teatro de Arrabal\u2011\u00a0y de la hipocres\u00eda de la madre:<\/p>\n<ol>\n<li><em> \u00bfQu\u00e9 haces? \u00a1Est\u00e1s ara\u00f1ando sus heridas!<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>EL COMANDANTE JOTEF\u00d3N se lanza sobre m\u00ed para pegarme. ELLA se interpone y nos separa a\u00a0los dos.<\/em><\/p>\n<p><em>ELLA.- S\u00ed, d\u00e9jale que me maltrate. D\u00e9jale, si eso le gusta. D\u00e9jale que me maltrate. D\u00e9jale. \u00c9l quiere\u00a0que yo llore por sus golpes.\u00a0\u00a1Qu\u00e9 martirio! \u00a1Qu\u00e9 calvario! \u00bfPor qu\u00e9, Dios m\u00edo, tengo la desgracia de\u00a0tener este hijo que no me quiere y que s\u00f3lo busca un momento de debilidad m\u00eda para pegarme y para\u00a0atormentarme?<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El padre muere\u00a0debido a las torturas\u00a0y, en la escena final, el\u00a0comandante\u00a0Jotef\u00f3n\u00a0le pide a Fernando David que le d\u00e9 un beso a su madre sin rencor.\u00a0El hijo sucumbe cumpliendo el deseo del comandante.<\/p>\n<p>En esta obra,\u00a0la madre se ha transformado en una figura caricaturesca\u00a0de una\u00a0compleja\u00a0simbolog\u00eda.\u00a0Se presenta\u00a0por un lado\u00a0como una imagen\u00a0subjetiva\u00a0en la mente de Fernando David: la imagen de la traidora.\u00a0Aqu\u00ed\u00a0todas\u00a0sus sospechas y pensamientos toman una forma\u00a0exagerada\u00a0y simb\u00f3lica.<\/p>\n<p>Por otro lado, se podr\u00eda interpretar su papel desde un punto de vista pol\u00edtico\u00a0como un s\u00edmbolo\u00a0del\u00a0r\u00e9gimen\u00a0franquista\u00a0que, en alianza con el ej\u00e9rcito, representado por el comandante\u00a0Jotef\u00f3n, reprime\u00a0a\u00a0sus opositores.<\/p>\n<p>En\u00a0su an\u00e1lisis de\u00a0la madre en\u00a0\u201cLos dos verdugos\u201d,\u00a0Paula\u00a0Bellomi\u00a0pretende que la madre\u00a0en su esfuerzo por esconder sus verdaderas intenciones,\u00a0trata de encarnar\u00a0la\u00a0imagen de la madre perfecta\u00a0en\u00a0la mitolog\u00eda cristiana.\u00a0Tambi\u00e9n me parece acertada su comparaci\u00f3n de la obra con\u00a0las fases de la Pasi\u00f3n de Cristo\u00a0en la iconograf\u00eda cristiana tradicional:\u00a0la traici\u00f3n, la crucifixi\u00f3n, la flagelaci\u00f3n, el vinagre y la muerte.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p>Phyllis Z.\u00a0Boring\u00a0en su art\u00edculo \u201cArrabal\u2019s\u00a0Mother\u00a0Image\u201d caracteriza a la madre con esta obra teatral\u00a0como una versi\u00f3n contempor\u00e1nea de Do\u00f1a Perfecta de Gald\u00f3s: \u201cwho in her horror of the scientific progress and lack of religion represented by Pepe Rey arranges the death of the young man who is her own nephew\u201d.<sup> <a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La sospecha de Fernando David\u00a0de la traici\u00f3n materna\u00a0se confirma en\u00a0el cap\u00edtulo \u201cVicisitudes penales y penitenciarias de Fernando\u00a0Ruizbal\u201d, el cual presenta\u00a0una correspondencia entre\u00a0la madre\u00a0y el director de la prisi\u00f3n de Burgos. En una de las\u00a0cartas,\u00a0ella\u00a0le\u00a0pide\u00a0ingresar\u00a0al padre\u00a0en un manicomio militar\u00a0en vez de recibirlo en casa cuando le ofrecen\u00a0libertad condicional.\u00a0En otra carta,\u00a0trata de persuadir\u00a0a las autoridades\u00a0penitenciarias\u00a0de formular un certificado de defunci\u00f3n\u00a0del padre:<\/p>\n<p><em>\u2026y eso son Vds.\u00a0m\u00e1s que yo quienes pueden deducirla, pues un hombre sin recurso, sin documentaci\u00f3n,<\/em><\/p>\n<p><em>desconociendo el terreno, con su facultades mentales perdidas, \u00bfd\u00f3nde iba a ir para que ni la\u00a0Guardia Civil, a la que Vds. avisaron, seg\u00fan me dijeron, ni nadie lo encontrara? Pocos pudieron ser\u00a0sus\u00a0d\u00edas en vida tras la fecha de\u00a029 de\u00a0diciembre del a\u00f1o pasado. Vds. con mano en la conciencia\u00a0pueden hacer esa FE DE DEFUNCI\u00d3N.<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><strong>[13]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El conflicto entre madre e hijo\u00a0llega a su culminaci\u00f3n\u00a0con\u00a0un cap\u00edtulo que reproduce\u00a0la\u00a0correspondencia\u00a0entre\u00a0ambos. Fernando David tiene ya treinta a\u00f1os y una capacidad de argumentaci\u00f3n bien desarrollada.\u00a0\u00c9ste ha investigado por su cuenta el caso del padre y visitado los archivos de las c\u00e1rceles. En las cartas, le pide reintegrar al padre, acus\u00e1ndola de haber evitado su\u00a0liberaci\u00f3n condicional y de apoyar al sistema que lo conden\u00f3.\u00a0En esta fase, el drama familiar\u00a0se ha convertido\u00a0ya\u00a0en un conflicto existencial que tiene todos los ingredientes de una aut\u00e9ntica tragedia.\u00a0La madre y el hijo ven la situaci\u00f3n desde perspectivas diametralmente opuestas sin tratar de ponerse en el lugar del otro.<\/p>\n<p>No es dif\u00edcil\u00a0simpatizar con\u00a0Fernando David en su\u00a0desesperada\u00a0b\u00fasqueda de\u00a0la verdad sobre el padre.\u00a0Son comprensibles sus agresiones contra la madre.\u00a0Sin embargo,\u00a0leyendo\u00a0la respuesta de la madre\u00a0en esta \u00faltima correspondencia,\u00a0se plantean\u00a0algunas cuestiones:\u00a0\u00bfpor qu\u00e9\u00a0no quiere revelarle la verdad al hijo?\u00a0\u00bfCu\u00e1les han sido sus motivos para proceder tal\u00a0como\u00a0lo\u00a0ha hecho?\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 tanta autodefensa?<\/p>\n<p>Si vemos\u00a0la situaci\u00f3n\u00a0desde el punto de vista de\u00a0ella, es posible entender su secretismo a partir de circunstancias clave: su vida\u00a0como\u00a0madre soltera con un marido encarcelado por sus afiliaciones republicanas\u00a0en un\u00a0r\u00e9gimen que reprim\u00eda brutalmente todos los elementos adversarios. Bajo tales condiciones, ella no ha tenido otras opciones que alinearse con las normas del sistema para salvarse a s\u00ed misma y a su hijo.\u00a0A\u00a0pesar de ser grotesca en su terquedad, despierta tambi\u00e9n compasi\u00f3n.\u00a0Es notorio\u00a0que la Guerra Civil dej\u00f3 a Espa\u00f1a en un estado deplorable, con una gran p\u00e9rdida de mano de obra y considerables da\u00f1os materiales.\u00a0En\u00a0su respuesta al hijo, ella se defiende destacando\u00a0las condiciones de vida y la carest\u00eda\u00a0que predominaba en\u00a0la Espa\u00f1a de la posguerra.\u00a0:<\/p>\n<p><em>No es que vivi\u00e9ramos modestamente, sino que est\u00e1bamos en plena miseria. [\u2026]<\/em><\/p>\n<p><em>Luego en Burgos (bastante despu\u00e9s del intento de suicidio y cuando tu padre estaba mejor); era yo<\/em><\/p>\n<p><em>la prisionera: se me hab\u00eda arrancado de mi vida y de mi hijo, se me hab\u00eda impuesto una oficina que\u00a0me era odiosa y, para acabar de hacer mi vida un verdadero calvario, com\u00eda rancho todos los d\u00edas\u2026\u00a0[\u2026]<\/em><\/p>\n<p><em>T\u00fa bien sabes c\u00f3mo era de triste mi vida entonces.<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><strong>[14]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>Otro signo de su soledad y angustia es la oscuridad de su piso, descrita repetidas veces en el diario de Fernando David:<\/p>\n<p><em>Los vecinos ni nos o\u00edan ni nos ve\u00edan. Incluso si la ventana hubiera estado abierta y las persianas\u00a0levantadas, tampoco nos hubieran ni o\u00eddo ni visto.<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><strong>[15]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p><em>El comedor de invierno ten\u00eda cerrados herm\u00e9ticamente sus dos balcones que daban a la calle. Al\u00a0pasillo tampoco llegaba ninguna luz procedente de las habitaciones.<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><strong>[16]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El libro termina con una carta de amor escrita por Fernando David con motivo del noventa cumplea\u00f1os de su madre.\u00a0Contrario a las cartas anteriores, \u00e9sta est\u00e1 exenta de toda acusaci\u00f3n y reproche.\u00a0Fernando David compara la tragedia familiar\u00a0con\u00a0la\u00a0leyenda de\u00a0un martirio chino sobre dos enamorados que est\u00e1n\u00a0enterrados vivos en un pozo. Asimismo, culpabiliza\u00a0a la guerra de la tragedia familiar:<\/p>\n<p><em>A ti y a m\u00ed la guerra civil (madrastra historia) nos infligi\u00f3 este martirio chino. [\u2026]<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 no comprendimos durante tantos a\u00f1os, durante medio siglo, que la tragedia de la guerra\u00a0civil nos impulsaba a devorarnos en el fondo del pozo de la angustia? Este fue nuestro martirio\u00a0chino.<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><strong>[17]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La guerra civil fue el destino de esta familia cuyos miembros eligieron resolverlo cada uno a su manera.\u00a0El camino que eligi\u00f3 Fernando David se podr\u00eda interpretar desde un punto de vista\u00a0junguiano:\u00a0como un proceso de individuaci\u00f3n\u00a0en el cual\u00a0la madre tiene un rol preponderante.<\/p>\n<p>La escena final de la pesadilla en la que Fernando David cede a la petici\u00f3n del comandante muestra la esencia de su problema: una fuerte fijaci\u00f3n a la madre.<\/p>\n<p>Seg\u00fan la teor\u00eda de Jung, la figura del\u00a0\u00e1nima, o sea, la parte femenina de la\u00a0psique del hombre,\u00a0juega un papel\u00a0decisivo\u00a0en la relaci\u00f3n entre madre e hijo. Si la madre ha tenido una influencia negativa en el hombre, su \u00e1nima se manifestar\u00e1\u00a0en su estado de \u00e1nimo en forma de\u00a0agresiones, irritaciones etc.<\/p>\n<p>En el caso de Fernando David,\u00a0su\u00a0liberaci\u00f3n le exige\u00a0\u00a0que reconozca\u00a0su\u00a0fijaci\u00f3n\u00a0por la madre\u00a0para\u00a0poder\u00a0integrar los aspectos positivos del \u00e1nima.\u00a0Su carta de amor comprueba que lo ha conseguido al fin, despu\u00e9s de largos a\u00f1os de lucha. La relaci\u00f3n madre-hijo termina donde empez\u00f3: con el amor primordial. De esta forma, se cierra el c\u00edrculo, composici\u00f3n tan caracter\u00edstica de la obra\u00a0arrabaliana.<\/p>\n<p>Para terminar, se presentan un par de cuestiones: \u00bfPor qu\u00e9 ha escrito Arrabal\u00a0un libro\u00a0que incluye\u00a0tres de sus antiguas obras? \u00bfPor qu\u00e9\u00a0considera\u00a0precisamente esta obra\u00a0la m\u00e1s importante que ha escrito?<\/p>\n<p>La primera palabra que se me ocurre es la reconciliaci\u00f3n, no s\u00f3lo con su madre despu\u00e9s de largos a\u00f1os conflictivos sino tambi\u00e9n con su pasado, con esa\u00a0\u201cmadrastra historia\u201d\u00a0que tanto le ha martirizado.<\/p>\n<p>Precisamente, por el modo de relacionar\u00a0la\u00a0ficci\u00f3n con\u00a0la\u00a0realidad, es que logra una obra psicol\u00f3gicamente muy profunda y literariamente acertada.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Ceremonia por un teniente abandonado<\/em>\u00a0es un reflejo\u00a0del largo proceso de individuaci\u00f3n que ha sido la vida de Arrabal; aqu\u00ed convertido en arte o en lo que en la alquimia se suele denominar: la piedra filosofal.\u00a0El rol de la madre se convirti\u00f3, al fin y al cabo, en el aspecto positivo del \u00e1nima, es decir, en un gu\u00eda espiritual del hombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong>:<\/p>\n<p>Arrabal, Fernando,\u00a0<em>Ceremonia por un teniente abandonado.\u00a0<\/em>Espasa Calpe, Madrid, 1998.<\/p>\n<p>Arrabal, Fernando,\u00a0<em>Pic-Nic, El triciclo, El laberinto.\u00a0<\/em>C\u00e1tedra, 2000, p. 74<\/p>\n<p>Bellomi, Paola,\u00a0<em>Mitificaci\u00f3n y desacralizaci\u00f3n. La figura de la madre en Los dos verdugos de Fernando Arrabal.\u00a0<\/em>Anales de la literatura espa\u00f1ola contempor\u00e1nea, Vol. 32. No. 2, Drama\/Theatre\u00a0(2007), pp. 463 &#8211; 486.<\/p>\n<p>Boring, Phyllis Z., \u00a0<em>Arrabal\u2019s\u00a0Mother\u00a0Image.\u00a0<\/em>Kentucky Romance\u00a0Quarterly,\u00a0Volume\u00a015,\u00a0issue\u00a03, 1968.<\/p>\n<p>Jung, C. G.\u00a0<em>Man and His Symbols<\/em>, Ferguson Publishing Company, 1965.<\/p>\n<p>Malpartida, Juan,\u00a0<em>La restituci\u00f3n del padre.\u00a0<\/em>Revista de Libros, no 21, septiembre de 1998.<\/p>\n<p>Matamoro, Blas,\u00a0<em>La figura materna en la literatura<\/em>, 28.6.2009 revista Vuelta.<\/p>\n<p>Podol, Peter L.,\u00a0<em>Fernando Arrabal.<\/em>\u00a0Twayne\u00a0Publishers, Boston, 1978<\/p>\n<p>Senabre, Ricardo,\u00a0<em>Ceremonia por un teniente abandonado.\u00a0<\/em>ABC literario, 20-03-1998, p. 25.<\/p>\n<p>Valdivieso, Teresa L., <em>La \u201cmadre\u201d en Los dos verdugos de Arrabal. De la hermen\u00e9utica a lo sat\u00e1nico, <\/em>Revista de Estudios Hisp\u00e1nicos, oct. 1, 1984, 18,3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonado, <\/em>Espasa Calpe, Madrid, 1998, p. 89<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad,<\/em> p.90<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 114<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 84<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 69-70<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 71<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 106<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 115<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 123<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 146<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Bellomi, Paola, <em>La figura de la madre en \u201cLos dos verdugos\u201d de Fernando Arrabal, <\/em>Anales de la literatura espa\u00f1ola contempor\u00e1nea, Vol. 32, no 2, Drama\/Theatre, pp. 463-486.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Boring, Phyllis Z., <em>Arrabal\u2019s Mother Image, <\/em>Romance Quarterly, 09-07-2010.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 168<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, pp. 186-187<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p. 90<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, p.105<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> Arrabal, Fernando, <em>Ceremonia por un teniente abandonad<\/em>, pp. 246-247<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La conf\u00e9rence consacr\u00e9e \u00e0 l&rsquo;oeuvre de Fernando Arrabal prononc\u00e9e au Congr\u00e8s de Munich de l&rsquo;Association Internationale des Hispanistes.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7118,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[35811,401,68255],"class_list":["post-7095","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-miscellannees","tag-arrabalesque","tag-conference","tag-congres-de-munich"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.5 - 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