﻿{"id":3058,"date":"2012-05-21T16:39:35","date_gmt":"2012-05-21T14:39:35","guid":{"rendered":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/?p=3058"},"modified":"2015-08-19T15:53:19","modified_gmt":"2015-08-19T13:53:19","slug":"cervantes-arrabal-la-verosimilitud-del-panico-a-simon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2012\/05\/21\/3058\/cervantes-arrabal-la-verosimilitud-del-panico-a-simon\/","title":{"rendered":"Cervant\u00e8s y  Arrabal&#8230; \u00ab\u00a0La verosimilitud del p\u00e1nico\u00a0\u00bb (A.. Sim\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p>CERVANTES Y ARRABAL : LA VEROSIMILITUD DEL P\u00c1NICO<br \/>\n<strong>(por A. Sim\u00f3n)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>1- Introducci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n fue Cervantes?, \u00bf y qui\u00e9n es Arrabal? Laberintos veros\u00edmiles, grimorio de malentendidos, sospechas, oximorones sociales, trazados pict\u00f3ricos, h\u00e9ticos personajes,\u2026 Es una torpeza intentar abarcar lo inabarcable, lo que adelant\u00f3 por la izquierda y despu\u00e9s de tanto tiempo sigue estando muy lejos; lo que no existe y a la vez lo explica todo. No le faltaba raz\u00f3n a Juan Benet cuando indicaba que \u201cel verdadero amante de la obra literaria \u2014como de cualquier otra cosa, incluso una mujer\u2014 asume que no la comprender\u00e1 nunca de forma cabal y absoluta, que siempre podr\u00e1 volver sobre ella para encontrar un detalle desconocido \u2014y a veces desagradable\u2014 y que su relaci\u00f3n con ella no tiene fin\u201d. Aqu\u00ed vamos a pretender explicar y justificar esa relaci\u00f3n que algunos creadores (los m\u00e1s destacados) tienen con Cervantes, relaci\u00f3n que, afortunadamente, no halla su fin. Vamos a descubrir c\u00f3mo el dramaturgo melillense, entre otras tantas cosas, Fernando Arrabal, tambi\u00e9n reside, por muy inveros\u00edmil que ahora resulte, bajo las faldas cervantinas. Llegar a descubrir ese coqueteo es lo que abordar\u00e9 en esta introducci\u00f3n, tambi\u00e9n el intentar dignificar mediante la clave de Cervantes a este dramaturgo tan reconocido como desconocido en nuestro pa\u00eds, quiz\u00e1 malentendido y, en ocasiones, menospreciado, porque como se\u00f1alaba Foucault \u201ctal vez alg\u00fan d\u00eda ya no sabremos bien lo que ha podido ser la locura\u201d. Los cuerdos hemos marcado una l\u00ednea can\u00f3nica de la literatura mientras reposamos nuestros cabezas sobre bolsas de plumas sint\u00e9ticas que s\u00f3lo pueden interpretar sue\u00f1os desalados. Definitivamente \u201cno hay enigma\u201d, todo reside en esa brecha que el Tractatus concede a lo inexpresable, algo que suele fluir, irremediablemente, sobre lo po\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>2- Literatura tan comparada<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los temas m\u00e1s recurrentes en la literatura moderna es llevar a Cervantes por terrenos impracticables para al final acabar dando con atajos exquisitos. No es algo exclusivo a Cervantes pero s\u00ed de los maestros, s\u00ed de aquellos que con sus obras cambiaron el devenir de la literatura, como sucedi\u00f3 con otros genios como Mozart, Goya o Da Vinci, el autor acaba encarnando una obra de arte, lejos de toda impostura o extravagancia cuadriculada es impulsado a una estratosfera distinta a la que nadie m\u00e1s va a llegar. Cuando Gustave Flaubert confesaba en su Correspondance encontrar todos sus or\u00edgenes en el libro que se sab\u00eda de memoria antes de aprender a leer, s\u00f3lo trataba ajustar cuentas con esas grandes obras que marcaron a fuego su conciencia literaria desde sus m\u00e1s tempranos inicios, y es que Cervantes y Shakespeare (esto \u00faltimo se encarga de explayarlo reiteradamente el afamado cr\u00edtico Harold Bloom) son los padres biol\u00f3gicos y tan leg\u00edtimos de la literatura que fue naciendo una vez superado el Renacimiento y que llega, afortunadamente, hasta nuestro d\u00edas. Autores tan lejanos de g\u00e9neros distintos han declarado la influencia de Cervantes en sus obras, desde el beat Jack Kerouac hasta el m\u00fasico Bob Dylan, Joseph Roth, Salinger, Delibes, Miller, as\u00ed hasta Fernando Arrabal. El autor de El cementerio de autom\u00f3viles ha asimilado en su obra la verosimilitud cervantina para acabar siendo \u00e9l mismo un personaje quijotesco, bastante mal tratado por un p\u00fablico espa\u00f1ol incapaz de ver m\u00e1s all\u00e1, m\u00e1s aficionado a dejarse llevar por los gestos en lugar de los textos, o a cegarse con los primeros. Nuestro dramaturgo vivo m\u00e1s universal ha usado un di\u00e1logo cl\u00e1sico en sus obras dram\u00e1ticas, el di\u00e1logo entre los personajes, normalmente de estratos marginales o excluidos, la caracterizaci\u00f3n de estos, sus burlas a los poetas y hombres de letras, a pesar de ser \u00e9l mismo uno y de considerar la actividad po\u00e9tica, como en el caso de Cervantes, por encima de todo, o casi todo. Est\u00e1 m\u00e1s que constatado que Cervantes se sinti\u00f3 siempre muy atra\u00eddo por los marginados y desheredados, ah\u00ed tenemos los ejemplos de Cardenio, Tom\u00e1s Rodaja en El Licenciado Vidriera, el celoso extreme\u00f1o. Como ocurre en la obra de Arrabal, Cervantes, a trav\u00e9s de estos personajes, s\u00f3lo pretend\u00eda mostrar una cr\u00edtica muy mordaz de su \u00e9poca, de las situaciones que le rodeaban y que estaba viviendo, a us costumbres relajadas y a la santidad tan fingida, y todo ello sin querer correr demasiados riesgos ocult\u00e1ndose as\u00ed tras la figura de un paranoico, del Vidriera o de unos perros en el Coloquio, como disfraces muy sugerentes desde los que articulaba la insatisfacci\u00f3n que sufri\u00f3. Por supuesto tambi\u00e9n est\u00e1 la locura, tema ha dado para r\u00edos de tinta, y que toma las riendas de Erasmo de Rotterdam y su Elogio de la locura.<br \/>\nQue un autor tan moderno, tan punk, tenga como referencia \u00fanica a los cl\u00e1sicos es algo tambi\u00e9n que ocurre en Cervantes, su inter\u00e9s por los cl\u00e1sicos a los que estudi\u00f3 machaconamente y de memoria en sus a\u00f1os de formaci\u00f3n, ah\u00ed est\u00e1n Horacio, Tito Livio, Virgilio o Cicer\u00f3n que compon\u00edan el canon; humanismo que vamos a ver brillar en el Persiles. El mundo antiguo fue referencia de este humanismo, as\u00ed Plutarco, Euclides, Cat\u00f3n, Ovidio, Luciano, Esopo, S\u00e9neca,\u2026 Las concepciones dram\u00e1ticas tanto de Miguel de Cervantes como de Fernando Arrabal tienen su origen en la comedia human\u00edstica y en los valores aristot\u00e9licos, de ah\u00ed Arrabal parte para llegar a sitios muy personales, como el teatro p\u00e1nico.<br \/>\nEs de destacar el paralelismo que se produce entre ambos bajo otro tema en com\u00fan, la guerra. En La Numancia, los amigos Morandro y Leoncio, mueren al adentrarse una noche en el campamento enemigo (episodio que parece inspirado en la Eneida). Arrabal va a tratar el tema de la guerra especialmente en Pic-nic, Morandro y Leoncio recuerdan a Zapo y Zepo, soldados que desconocen la realidad de la guerra pero que se han visto inmersos en ella (hablamos en este caso, l\u00f3gicamente, de la guerra del 36); los dos soldados se aburren en la guerra y ambos llevan a cabo otras actividades como tejer jerseys o recolectar flores, actos del absurdo para un conflicto b\u00e9lico que esconde la profunda denuncia iron\u00eda de Arrabal, a\u00fan as\u00ed estamos ante un teatro realista, otros personajes como el sr. Tep\u00e1n est\u00e1n definidos por el autor melillense seg\u00fan los moldes quijotescos, que se deja llevar por las vivencias de la guerra pasada vivida, estableciendo el contraste entre pasado y presente.<br \/>\nLa deuda que \u00e9ste ten\u00eda con el autor del Quijote qued\u00f3 relativamente solventada en 1996 cuando public\u00f3 su ex\u00f3tico biograf\u00eda Un esclavo llamado Cervantes, donde mezcla las l\u00edneas que a su vez son los hilos que mantiene en esa tradici\u00f3n cervantina, el amor, el humor, la angustia, el encantamiento, el p\u00e1nico (por supuesto) y el simbolismo que no deja de estar presente en Cervantes, y del que hay que destacar como emblema capital como la aventura en la cueva de Montesinos (II, 22-24). Curanderos, encantadores, visionarios, son elementos cervantinos que han no dejado de nutrir a la literatura de Arrabal y que \u00e9ste ha llevado, c\u00f3mo no, a su propia mirada y voz. Los aspectos metaliterarios del Quijote son extens\u00edsimos, como ya dej\u00f3 demostrado Ortega y Gasset en Las meditaciones del Quijote, abordando el tema de las implicaciones de la obra capital de Cervantes, ofreciendo un abanico de posibilidades ante el complejo y problem\u00e1tico rodaje del texto cervantino. El propio Arrabal se encargaba de situar su posici\u00f3n cervantina haciendo uso de un dicho zen \u2014nada m\u00e1s extra\u00f1o y lejano a Cervantes\u2014 que afirmaba que al principio los \u00e1rboles son \u00e1rboles y las monta\u00f1as, monta\u00f1as; despu\u00e9s, los \u00e1rboles ya no son \u00e1rboles ni las monta\u00f1as, monta\u00f1as; pero despu\u00e9s, los \u00e1rboles vuelven a ser \u00e1rboles y las monta\u00f1as, monta\u00f1as.<br \/>\nCervantes y Arrabal tienen la obsesi\u00f3n del teatro, combaten el teatro que gusta en su tiempo. Las condiciones que ambos ponen para que sus obras sean buenas son las mismas: que sean \u201cartificiosas\u201d y bien ordenadas. Dilataci\u00f3n de tiempo, dilataci\u00f3n de espacio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>3- Aspectos comunes desde Cervantes.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Universalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La universalidad de Miguel de Cervantes y de Fernando Arrabal es incontestable, se dan por entendidas las abismales distancias entre ambos autores. Cervantes pertenece al canon literario universal, aspecto que tratan en profundidad Mart\u00edn de Riquer o Harold Bloom. Si algo tienen en com\u00fan ambos autores es del reconocimiento exterior may\u00fasculo en comparaci\u00f3n con el que se le otorgan en sus propios pa\u00edses, esto es m\u00e1s alarmante en el caso de Arrabal, muy considerado en Francia, a la altura de Samuel Beckett, y ninguneado o, en todo caso, muy mal estudiado en Espa\u00f1a; a ello ha contribuido en parte el car\u00e1cter burlesco y en ocasiones absurdo de Baal Babilonia, o sus apariciones poco afortunadas en televisi\u00f3n. Lo que no cabe duda es que son representantes del humanismo, como bien indica Ernst Robert Curtius en sus Escritos de Humanismo e Hispanismo, y que siguen fomentando los creadores vivos y con perspectiva hist\u00f3rica y cl\u00e1sica: \u201cEspa\u00f1a est\u00e1 hoy en camino de convertirse de nuevo en aquello que no es desde hace siglos: una gran potencia espiritual independiente. Un profeta tan fervoroso como Unamuno; un pensador del reino de las ideas creadoras como Jos\u00e9 Ortega y Gasset; un ensayista de sensibilidad tan cultivada como Azor\u00edn; un novelista de tanta fuerza como Baroja, y otro con tanta fuerza en el planteamiento de problemas como lo es P\u00e9rez de Ayala; poetas de tanta altura y nobleza como Antonio Machado, de tan delicada pureza como Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez \u2014j\u00e9n passe, et des meilleurs!\u2014 Todas estas son figuras de significaci\u00f3n europea; todas ellas, aunque de diferentes maneras, aut\u00e9nticamente espa\u00f1olas al mismo tiempo que universales\u201d. Lo que no menciona Curtius es el origen, el nacimiento de la universalidad gracias primero a Enrique de Villena, al gram\u00e1tico sevillano Antonio de Nebrija y, c\u00f3mo no, a Miguel de Cervantes.<br \/>\nMitos<br \/>\nEl mito esconde en Arrabal y, por qu\u00e9 no, en Cervantes, una necesidad arraigada a la felicidad, el deseo de la felicidad es un tema importante en la obra de ambos autores, casi hasta la obsesi\u00f3n. El fango por el que en ocasiones deambulan no busca otro fin que el de la felicidad, la plenitud, a trav\u00e9s de mecanismos naturales, personales o sociales que desarrollen al hombre. Para llegar ah\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 el camino del mito, en El cementerio de autom\u00f3viles y El arquitecto y el Emperador de Asiria la escena final acaba prometiendo un nuevo comienzo, un nuevo ciclo; el teatro acaba aprehendiendo de la metamorfosis de la vida. En el caso de Cervantes el efecto es proyectar ese deseo hacia el futuro, en su obra comienza toda clase de guerras, revoluciones, sufrimientos y encantamientos para llevar este mensaje primigenio a la convivencia de los hombres. Como dijo Arrabal (en entrevista con Bertinna Knapp): \u201cPara m\u00ed el teatro sigue siendo una ceremonia: es un banquete sacr\u00edlego y sagrado, er\u00f3tico y m\u00edstico, que abarcar\u00eda todas las facetas de la vida, incluyendo la muerte, en el que el humor y la poes\u00eda, la fascinaci\u00f3n por el mito de la vida y el p\u00e1nico ser\u00edan uno\u201d. El n\u00facleo fundamental de Arrabal no es otro que la afirmaci\u00f3n del incesante ciclo vital, las realidades m\u00edsticas de sus personajes reviven el drama del aislamiento y la alucinaci\u00f3n como forma de escapar de una realidad que impide al ser humano su b\u00fasqueda interna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simbolismo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya he mencionado anteriormente, el caso de simbolismo cervantino m\u00e1s intenso que se produce en el Quijote es el de la cueva de Montesinos, en el caso de Arrabal toda su obra est\u00e1 llena de im\u00e1genes simb\u00f3licas, no s\u00f3lo el teatro, su cine, novelas y poes\u00eda beben del surrealismo y simbolismo franc\u00e9s, fuentes de las que se considera heredero. Centr\u00e1ndonos en el caso de Don Quijote, su descenso a la cueva marca un camino por la oscuridad que lo transporta desde la luz material de este mundo a la luz superior, la luz espiritual. Todo viene empujado por un profundo deseo de cambio que lo lleva a la enso\u00f1aci\u00f3n en esa b\u00fasqueda hacia el don extraordinario. Podr\u00edamos haber ubicado a la cueva en el apartado de mitos, donde se ajusta perfectamente al ser lugares de devoci\u00f3n y ritos; un verdadero descenso a los infiernos (\u00bfhabr\u00eda le\u00eddo Rimbaud este enigm\u00e1tico pasaje antes de componer Una temporada en el infierno? De momento no hay pruebas de que eso ocurriera). El mismo Montesinos o el bell\u00edsimo personaje de Belerma est\u00e1n llenos de simbolismo y mitolog\u00eda, ambos envejecen pero no mueren, personificando en cierto modo a la misma cueva. Ya hemos visto lo particular, tambi\u00e9n en Arrabal, de la descripci\u00f3n de los personajes, esta es la que se produce ante la aparici\u00f3n del personaje de Belerma:<br \/>\nAl cabo y al fin de las hileras ven\u00eda una se\u00f1ora, que en la gravedad lo parec\u00eda, asimismo vestida de negro, con tocas blancas tan rendidas y largas, que besaban la tierra. Su turbante era mayor dos veces que el mayor de alguna de las otras; era cejijunta, y la nariz algo chata; la boca grande, pero colorados los labios; los dientes, tal vez los descubr\u00eda, mostraban ser ralos y no bien puestos, aunque eran blancos como unas peladas almendras; tra\u00eda en las manos un lienzo delgado, y entre \u00e9l, a lo que pude divisar, un coraz\u00f3n de carne momia, seg\u00fan ven\u00eda seco y amojanado. D\u00edjome Montesinos que la \u00faltima\u2026era la se\u00f1ora Balerma\u2026; y que si me hab\u00eda parecido algo fea, o no tan hermosa como ten\u00eda la fama, era la causa las malas noches y peores d\u00edas que en aquel encantamiento pasaba, como lo pod\u00eda ver en sus grandes ojeras y en su color quebradiza. \u201cY no toma ocasi\u00f3n su amarillez y sus ojeras de estar con el mal mensil ordinario de las mujeres, porque ha muchos meses y aun a\u00f1os que no le tiene ni asoma por sus puertas, sino el dolor que siente su coraz\u00f3n por el que de continuo tiene en las manos, que le renueva y trae a la memoria la desgracia de su mal logrado amante\u201d [II. 23]<br \/>\nCervantes se mueve en dos extremos: el arquetipo femenino trovadoresco, y la distorsi\u00f3n de ese arquetipo con humor y burla, recurso muy empleado por Arrabal, principalmente en su Pic-nic y en El cementerio de autom\u00f3viles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El amor (versi\u00f3n \u201cCelos\u201d)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los celos van a ser otro eje com\u00fan en las obras de nuestro autores, en Cervantes tienen una importancia notable, le dedica un entrem\u00e9s, El viejo celoso, una comedia, La comedia famosa de la casa de los celos y selvas de ardenia, y tres novelas, El celoso extreme\u00f1o, La gitanilla y El curioso impertinente, esta \u00faltima ser\u00e1 intercalada en la primera parte del Quijote.<br \/>\nEn el caso de Arrabal no es tan notoria la presencia de este sentimiento aunque s\u00ed que est\u00e1 presente especialmente en las relaciones familiares. Aunque nunca llega a descifrarlo como lo hace Cervantes en el Persiles, donde ofrece una s\u00edntesis de sus teor\u00edas al respectos: \u201cesta enfermedad que los amantes llaman celos entra a la parte con ella la envidia y el menosprecio, y cuando una vez se apodera del alma enamorada, no hay consideraci\u00f3n que la sosiegue, ni remedio que la valga; y aunque son peque\u00f1as las causas que la engendran, los efectos que hace son tan grandes que por lo menos quitan el seso, y por lo menos, la vida; que mejor es al amante celoso el morir desesperado, que vivir con celos\u201d.<br \/>\nOtro tipo de amor destructivo es el que trata Arrabal, en el Emperador vemos a \u00e9ste entregado al sacrificio como acto de amor y el deseo que presenta de ser devorado por el Arquitecto no es otra cosa que una regresi\u00f3n a Edipo, un movimiento regresivo al seno materno; amor como erotismo por su forma de destrucci\u00f3n. Volvemos al misticismo, a la aspiraci\u00f3n del autor de encontrar el tan anhelado lazo entre el cosmos y el hombre mediante el erotismo veros\u00edmil que esconde el sadismo, el canibalismo en su fase m\u00e1s avanzada o simulada. Tanto Cervantes como Arrabal usan todas las variantes posibles dentro del espectro humano para hallar la liberaci\u00f3n, desde lo sublime del primero hasta lo p\u00e1nico y grotesco del segundo aprobado por Cervantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esclavitud<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro de las sombras que impregnan a ambos autores es la esclavitud, en el caso de Arrabal se trata de una visi\u00f3n m\u00e1s metaf\u00f3rica, un ejercicio de denuncia a la supuesta libertad que el siglo pasado nos vendi\u00f3; una caricatura de la sociedad guiada como una marioneta por alguien enmascarado. En el caso de Cervantes vuelve a ser en el Quijote donde tenemos las referencias m\u00e1s continuadas, sobre todo en contraposici\u00f3n a la libertad, porque como coment\u00f3 Bryce Echenique* \u201cpara m\u00ed Cervantes, Sterne y Rabelais son los fundadores de la novela y de la novela como territorio de la libertad, como caj\u00f3n de sastre literario, y como la mayor aportaci\u00f3n que occidente haya hecho a la cultura universal\u201d. Dentro del Quijote una de las frases m\u00e1s emblem\u00e1ticas es aquella en la que Don Quijote le dice a su escudero \u201cLa libertad Sancho, es uno de los m\u00e1s preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella, no pueden ignorarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encumbre; por la libertad, asi como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres\u201d [II, 58]<br \/>\nLa falta de libertad que sufri\u00f3 Cervantes durante su vida le fue dejando una profunda huella, la misma que sufri\u00f3 Arrabal al pasar por la c\u00e1rcel durante el franquismo y tener que vivir en el exilio. Sin embargo no se trata de un mero ejercicio de denuncia porque Cervantes apenas trata las condiciones en las que viv\u00edan los esclavo, como suceder\u00e1 posteriormente con Arrabal, estamos ante un aspecto moralizante de la esclavitud, un ejercicio de disfrutar la realidad, de hallar aquella felicidad que ya trat\u00e9 anteriormente sobre la que se cobija el ars poetica de Cervantes: \u201cY advertid, hijo, que al soldado mejor le est\u00e1 el oler al p\u00f3lvora que a algalia, y que si la vejez os coge en este hermoso ejercicio, aunque sea lleno de heridas o estropeado o cojo, a lo menos no os podr\u00e9 coger sin honra, y tal, que no os lo podr\u00e1 menoscabar la pobreza; cuanto m\u00e1s que ya se va dando orden como se entretengan y remedien los soldados viejos y estropeados; porque no es bien que se haga con ellos lo que suelen hacer los que ahorran y dan libertad a sus negros cuando ya son viejos y no pueden servir, y ech\u00e1ndolos de casa con t\u00edtulos de libres, los hacen esclavos de el hambre, de quien no piensan ahorrarse sino con la muerte\u201d [II, 24]<br \/>\nComo bien dec\u00eda Mar\u00eda Zambrano, la libertad de todos va unida a la propia necesidad de liberaci\u00f3n de Don Quijote, recalca esa pasi\u00f3n cervantina por la libertad: \u201cDon Quijote est\u00e1 pose\u00eddo por la locura de su liberaci\u00f3n, de la libertad. La libertad es su pasi\u00f3n; se entrecruza con la pasi\u00f3n de la justicia pero justicia para \u00e9l ser\u00e1 siempre libertad\u201d.<br \/>\nEn la obra de Arrabal, desde Los Soldados hasta La marcha real, como en la obra de Cervantes, arranca desde el desgarramiento emocional e hist\u00f3rico que padecen los autores, eso invita a cruzar por el lodo, a revolcarse en \u00e9l y salir inmaculado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prostituci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado el car\u00e1cter eminentemente rural que prevalece en las obras cervantinas y el car\u00e1cter arrabalero, decadente, oxidado que aparece en las obras de Arrabal, la prostituci\u00f3n tiene su espacio declarado. As\u00ed en El Cementerio de Automoviles la protagonista, Dile, ejerce la prostituci\u00f3n, y en el Quijote, la Tolosa y la Molinera son las llamadas \u201cmujeres de partido\u201d, este concepto a tenido distintas interpretaciones, Mart\u00edn de Riquer las define, seg\u00fan Isabel Col\u00f3n Calder\u00f3n, como \u201cmujeres deshonestas y vagabundas\u201d, sin embargo en la edici\u00f3n de Rico (1998) las define directamente como \u201cprostitutas\u201d, en cualquier caso este es el fragmente donde aparece especificado el oficio de dichas mujeres: \u201cEstaban acaso en la puerta dos mujeres mozas, dentas que llaman del partido, las cuales iban a Sevilla con unos arrieros que en la venta aquella noche acertaron a hacer jornada\u201d. Menci\u00f3n especial merece de nuevo el an\u00e1lisis de Cervantes, su particular visi\u00f3n y su descripci\u00f3n de lo acontece: \u201c\u2026se lleg\u00f3 a la puerta de la venta, y vio a las dos distra\u00eddas mozas que all\u00ed estaban, que a \u00e9l le parecieron hermosas doncellas o dos graciosas damas que delante de la puerta del castillo se estaban solazando. En esto sucedi\u00f3 acaso que un porquero que andaba recogiendo de unos mestrojos una manada de puercos \u2014que, sin perd\u00f3n, as\u00ed se llaman\u2014 toc\u00f3 un cuerno, a cuya se\u00f1al ellos se recogen, y al instante se le represent\u00f3 a Don Quijote lo que deseaba, que era que alg\u00fan enano hac\u00eda se\u00f1al de su venida, y as\u00ed, con un extra\u00f1o contento lleg\u00f3 a la venta y a las damas los cuales, como vieron venir a un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenos de miedo se iban a entrar en la venta; pero Don Quijote, coligiendo por hu\u00edda su miedo, alz\u00e1ndose la visera de papel\u00f3n y descubriendo su seco y polvorado rostro, con gentil talante y voz reposada le dijo: Non fuyan las vuestras mercedes ni teman desaguisado alguno; con el orden de caballer\u00eda que profeso non toca ni ata\u00f1e facerle a ninguno, cuanto m\u00e1s en tan altas doncellas como vuestras presencias demuestran\u201d.<br \/>\nLas obsesiones del escritor respiran mejor cuando \u00e9ste escribe, para Arrabal la catarsis est\u00e1 en la cura de los complejos que le procuran sus pasiones por medio del afianzamiento en las mismas, por su desaf\u00edo y descaro ante el superyo y su estabilidad estructura; Cervantes dota a estos complejos o pasiones de vida propia, los personifica dentro del rechazo al ser.<br \/>\nLo femenino acaba siendo obsesi\u00f3n, no como deseo heterosexual sino como imagen m\u00edstica, entre las p\u00e1ginas del Quijote se cuelan m\u00e1s de doscientos nombres femeninos y en Arrabal este g\u00e9nero suele estar cerca del mal de mundo y de su ant\u00eddoto para hacerlo meramente soportable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00fasica<br \/>\nLa m\u00fasica alivia la conciencia por lo que en nuestro caso supone un respiro, tiempo para el sosiego dentro de la chatarrer\u00eda que esconden los restos de un cementerio de Autom\u00f3viles; el aspecto musical dentro de la obra de Arrabal nos lleva irremediablemente a su cine, no vamos a profundizar aqu\u00ed en su registro dentro del celuloide, s\u00f3lo se\u00f1alar que dado el car\u00e1cter en ocasiones hipn\u00f3tico de su cine, en Viva la muerte, film ambientado en la guerra civil espa\u00f1ola como una retrospectiva de su infancia, las canciones susurradas por ni\u00f1os y la m\u00fasica experimental (por no llamarla inclasificable) dentro de secuencias que abarcan las distintas corrientes que quieren conformar al Dios pan. Muy lejos queda la m\u00fasica en Cervantes, tratada especialmente en el Quijote, un ejemplo es el cap\u00edtulo 28 de la primera parte, cuando Dorotea confiesa que para recrear su \u00e1nimo se dedicaba a \u201ctocar una arpa, porque la experiencia me mostraba que la m\u00fasica compone los \u00e1nimos descompuestos y alivian los trabajos que nacen del esp\u00edritu\u201d, esto tambi\u00e9n es subrayado por Sancho quien se\u00f1ala en el cap\u00edtulo 34 que \u201cdonde hay m\u00fasica no puede haber cosa mala\u201d. El arpa es un instrumento importante en la sentimentalidad musical de Cervantes; provoca estado de shock, hasta quedarse \u201cpasmado , porque en aquel instante se le vinieron a la memoria las infinitas aventuras semejantes a aquellas de ventanas, rejas y jardines, m\u00fasicas, requiebros y desvanecimientos que en los sus desvanecidos libros de caballer\u00edas hab\u00eda le\u00eddo\u201d.<br \/>\nLa m\u00fasica, como la pintura, como la poes\u00eda, es patrimonio visceral de todos, y su disfrute se debe llevar a todo el mundo, tambi\u00e9n, como se indica en el cap\u00edtulo once de la segunda parte del Quijote, a las gentes del pueblo: \u201cApenas hab\u00eda el cabrero acabado de decir esto cuando llega a sus o\u00eddos el son del rabel, y de all\u00ed a poco lleg\u00f3 el que le ta\u00f1\u00eda, que era mozzo de hasta veinte y dos a\u00f1os, de muy buena gracia\u201d. Arrabal tom\u00f3 este pasaje para sacar a la palestra la sexualidad de Cervantes, en una entrevista a el diario El Pa\u00eds, promocionando su biograf\u00eda al respecto, declaraba: \u201cLos expertos reconocen la homosexualidad de Cervantes\u201d. Apreciaci\u00f3n cuanto menos ligera.<br \/>\nLas chirim\u00edas [II, 35] y el la\u00fad [II, 46] tambi\u00e9n aparecen en la obra cervantina, adem\u00e1s del instrumento espa\u00f1ol por antonomasia, la guitarra, que aparece en el cap\u00edtulo 5 de la primera parte y en el 19 y 38 de la segunda.<br \/>\nComo hemos visto en esta acercamiento a ambas figuras, el genio cervantino tiene una influencia inquebrantable e indiscutible sobre creadores que, como Arrabal, sit\u00faan su obra en la posmodernidad, en un lenguaje propio que aprendi\u00f3 a manejarse con la licencia cervantina como \u00fanico modo de volar muy lejos, como \u00fanico medio de llegar a la independencia que da lo sublime, la tradici\u00f3n bien llevada al extremo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><br \/>\nAranda, Jos\u00e9, El Quijote frente a la realidad, Madrid, INE, 2005.<br \/>\nArrabal, Fernando. Teatro Bufo, Madrid, Espasa Calpe, 1987.<br \/>\n\u2014, Teatro P\u00e1nico, Madrid, C\u00e1tedra, 1986.<br \/>\n\u2014, Teatro Completo, Madrid, Espasa Calpe, 1997.<br \/>\nAlvar Ezquerra, Alfredo, Cervantes. Genio y libertad, Madrid, Ediciones Temas de Hoy, 2004.<br \/>\nCastilla del Pino, Carlos, Cordura y locura en Cervantes, Barcelona, Pen\u00ednsula, 2005.<br \/>\nCurtius, Ernst R., Escritos de humanismo e hispanismo, Madrid, Verbum, 2011.<br \/>\nEisenberg, Daniel, La interpretaci\u00f3n cervantina del Quijote, Madrid, Compa\u00f1\u00eda literaria, 2005.<br \/>\nGarrote P\u00e9rez, Francisco, La sociedad ideal de Cervantes, Madrid, C.E.G.A.L., 1997.<br \/>\nLuk\u00e1cs, George, Teor\u00eda de la novela, Barcelona, Ediciones Siglo XX, 1970.<br \/>\nMar\u00edas, Juli\u00e1n, Cervantes clave espa\u00f1ola, Madrid, Alianza, 1990.<br \/>\nRey Hazas, Antonio, Po\u00e9tica de la libertad y otras claves cervantinas, Madrid, Eneida, 2005.<br \/>\nRiquer, Mart\u00edn de, \u201cLa variedad estil\u00edstica del Quijote\u201d en F. Rico y F. L\u00f3pez Estrada (eds.), Historia y cr\u00edtica de la literatura espa\u00f1ola, vol. 2, Barcelona, Ed. Cr\u00edtica, 1980.<br \/>\nRodenas de Moya, Domingo, Traves\u00edas y vanguardias, Devenir, Madrid, 2009.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">*La bibliograf\u00eda completa de Miguel de Cervantes y Fernando Arrabal no ha sido incluida, entendida como bibliograf\u00eda esencial.<br \/>\nPUBLICADO POR ALEJANDRO SIM\u00d3N<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQui\u00e9n fue Cervantes?, \u00bf y qui\u00e9n es Arrabal?<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3059,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[11431,11434,11432,11436,11435,11433],"class_list":["post-3058","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-miscellannees","tag-cervantes","tag-esclavitud","tag-literatura","tag-musica","tag-prostitucion","tag-simbolismo"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.5 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Cervant\u00e8s y Arrabal... &quot;La verosimilitud del p\u00e1nico&quot; (A.. 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