﻿{"id":2052,"date":"2011-04-11T17:46:49","date_gmt":"2011-04-11T15:46:49","guid":{"rendered":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/?p=2052"},"modified":"2015-08-21T20:08:06","modified_gmt":"2015-08-21T18:08:06","slug":"le-jardin-des-delices-darrabal-madrid-apres-chicago-sydney-sao-paolo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2011\/04\/11\/2052\/le-jardin-des-delices-darrabal-madrid-apres-chicago-sydney-sao-paolo-2\/","title":{"rendered":"\u00ab\u00a0Le Jardin des D\u00e9lices\u00a0\u00bb d&rsquo;Arrabal&#8230; Madrid&#8230; apr\u00e8s Chicago, Sydney, Sao Paolo&#8230;"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_2053\" aria-describedby=\"caption-attachment-2053\" style=\"width: 293px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2053\" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/P1040876-293x3001.jpg\" alt=\"Arrabal \u00e0 Madrid : photo Lis et Curt\" width=\"293\" height=\"300\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2053\" class=\"wp-caption-text\">Arrabal \u00e0 Madrid : photo Lis et Curt<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a0<strong>Le jardin des delicias<\/strong>\u00a0\u00bb de F.Arrabal. Madrid<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mise en sc\u00e8ne: <strong>Rosario Ruiz Rodgers<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Interpr\u00e9tation: \u00c1ngeles Jim\u00e9nez, Arturo Bernal, Merc\u00e9 Rovira, Carlos Domingo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avril, 2011.\u00a0Th\u00e9\u00e2tre \u00ab\u00a0Sala Cuarta Pared\u00a0\u00bb. Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Pa\u00eds<\/strong>, \u00ab \u2026 una narraci\u00f3n aleg\u00f3rica acerca de la transformaci\u00f3n espiritual del individuo impulsada por el deseo\u2026 \u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Europa Press<\/strong>,\u00a0\u201c\u2026 escrita en 1967 por F.Arrabal mientras se encontraba preso en una c\u00e1rcel espa\u00f1ola\u2026 \u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Raz\u00f3n<\/strong>, \u201c\u2026una reflexi\u00f3n corrosiva sobre la libertad\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Cultural<\/strong>, \u00ab\u2026 encapsula en im\u00e1genes pensamientos muy profundos\u2026 \u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ABC<\/strong>, \u201c\u2026texto contundente y arrolladoramente po\u00e9tico\u2026\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Peri\u00f3dico<\/strong>, El mundo, http:\/\/criticateatralpractica.blogspot.com\/ de Juan Antonio Vizca\u00edno, ADN, La informaci\u00f3n, noticias yahooo, \u2026 24 art\u00edculos relacionados&#8230;<br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2054 \" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/DSC_3296_apf.jpg\" alt=\"El Jard\u00edn de las Delicias Carlos Domingo es Teloc, mientras le ense\u00f1a a Lais (\u00c1ngels Jim\u00e9nez) la escalera de subida y bajada, en su pecho. Foto: Julio Castro.\" width=\"289\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/DSC_3296_apf.jpg 481w, https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/DSC_3296_apf-206x300.jpg 206w\" sizes=\"(max-width: 289px) 100vw, 289px\" \/><\/p>\n<p><strong>Materializaci\u00f3n del alma a cargo de Rosario Ruiz Rodgers en un texto cargado de actualidad<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Julio Castro \u2013 la Rep\u00fablica Cultural.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ciertos casos, mirar atr\u00e1s es vivir en la m\u00e1s efervescente actualidad, especialmente cuando hablamos de un autor de calidad, con una puesta en escena bien hecha. Este es el caso del Fernando Arrabal que ahora nos traen Proyecto Bufo y Curtidores Teatro, en una coproducci\u00f3n que dirige Rosario Ruiz Rodgers, y que presentara hace unos d\u00edas el propio autor (Arrabal vuelve a Madrid para presentar su Jard\u00edn de las Delicias)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salir de escena y pensar que has transitado por un sue\u00f1o es todo uno, porque el absurdo de la noche se mezcla con la realidad vivencial en una secuencia de s\u00edmiles, donde el tr\u00edptico pict\u00f3rico de El Bosco justifica el n\u00facleo de desarrollo que nos envuelve desde el escenario. El trabajo desprende un sentido a cercan\u00eda con el autor, de manera que su presencia en el juego del rechazo a la existencia de un dios, y el juego de crear una imagen terrenal que justifique esa negaci\u00f3n se convierten en un puro divertimento que parece querer dise\u00f1ar un jard\u00edn del Ed\u00e9n en cada vida, en cada historia de peque\u00f1o grupo. Por eso Lais procede de la nada, de unos padres desconocidos a los que en el fondo idolatra e idealiza, pero vive la infancia torturada por el orfanato de monjas que la ense\u00f1an a adorar los bienes materiales, a los que las ni\u00f1as rezan cada d\u00eda y cada noche hasta asumir su verdadera deidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, nuestra protagonista, encarnada por una magn\u00edfica \u00c1ngels Jim\u00e9nez, es rebelde a toda imposici\u00f3n, por lo que cada d\u00eda escapa a un jard\u00edn anexo al orfanato, que ser\u00e1 su propio Jard\u00edn del las Delicias, donde s\u00f3lo ella encuentra a ese Teloc, que ser\u00e1 el h\u00edbrido entre la esencia de el var\u00f3n cuyo significado desconoce, un amo que tambi\u00e9n le concede peque\u00f1os deseos, un dios al que idolatra porque todo lo que le cuenta y le ense\u00f1a es nuevo y diferente. Y es Teloc un ser capaz de asegurarle el \u00e9xito y de transportar su mente al futuro o al pasado, aunque ella, el pasado no lo quiere conocer, porque dice que est\u00e1 lleno de guerras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos en una obra escrita en la c\u00e1rcel durante la dictadura fascista espa\u00f1ola, encerrado por el hecho de haber expresado su opini\u00f3n sobre dios, pero tambi\u00e9n es el fruto del ni\u00f1o que ve c\u00f3mo condenan a su padre a muerte, para luego desaparecer de un hospital psiqui\u00e1trico. As\u00ed, no es extra\u00f1o encontrar referencias a sus firmes convicciones, as\u00ed como las del pasado que contribuyen a su exilio de vida en Francia, donde se considera en el lugar apropiado.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2055\" aria-describedby=\"caption-attachment-2055\" style=\"width: 320px\" class=\"wp-caption alignright\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2055\" src=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/P1040761.JPG\" alt=\"Arrabal \u00e0 Madrid : photo Lis et Curt\" width=\"320\" height=\"217\" srcset=\"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/P1040761.JPG 320w, https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/P1040761-300x203.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 320px) 100vw, 320px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-2055\" class=\"wp-caption-text\">Arrabal \u00e0 Madrid : photo Lis et Curt<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo interesante de la obra no es tanto buscar los or\u00edgenes personales, sino las influencias en lo colectivo, como un trabajo que en su profundidad puede abarcar a cualquier p\u00fablico medianamente cr\u00edtico. No es un trabajo para la carcajada, es para la sonrisa inteligente, para la comprensi\u00f3n del ser humano con una parodia del cristo que todos intentan convertir en mujer, desde la Miharca, compa\u00f1era de escuela que interpreta Merc\u00e9 Rovira, hasta Zen\u00f3n, el var\u00f3n enjaulado que hasta el final no conseguir\u00e1 domar, y que interpreta Arturo Bernal, pasando por el Teloc de Carlos Domingo que ser\u00e1 el dios que permitir\u00e1 la creaci\u00f3n de la divinidad en la hija. Abundan los simbolismos de este jard\u00edn de los deseos, o de los recuerdos, m\u00e1s que de las delicias, donde el placer es un instante que se convierte en recuerdo idealizado que alcanza a las hijas borregas, que adoran a la madre Lais sin raz\u00f3n, aunque les brinda aquello que no piden ni desean a cambio de si amor incondicional, mientras son el objeto de los celos de ese amor carnal de Zen\u00f3n. Todo es un juego rodeado de los conceptos y preceptos err\u00f3neos que constituyen esta religi\u00f3n cat\u00f3lica, pero que podr\u00eda ser cualquier otra si se planteara de otra forma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edmil de la virginidad del alma, m\u00e1s que la del cuerpo, representada en ese frasco de mermelada en que Lais la encierra de por vida hasta que las manos del var\u00f3n la transformen en algo m\u00e1s humano, acaba por convertirse en la llave que abrir\u00e1 la jaula del deseo para transformarlo a su vez en la posibilidad de un futuro m\u00e1s libre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el conjunto actoral es bueno, destaca la protagonista, \u00c1ngels Jim\u00e9nez, que sabe tomar el peso de su papel para convertirlo en una levedad atormentada sin trasladar al p\u00fablico su pesar, sino para convertirlo en un mundo m\u00e1gico en el que con el resto del elenco asume sufrir esa situaci\u00f3n, por el mero hecho de evidenciar la absurda historia de la humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una inteligentemente ideada escenograf\u00eda completa el conjunto, y aunque hay algunos problemas puntuales de visibilidad en los extremos laterales delanteros, merece la pena, porque divide en tres espacios diferentes correspondientes a tres momentos, tres espacios y tres situaciones en la vida. Esto facilita la agilidad de la obra, sin necesidad de realizar m\u00e1s cambios que la ubicaci\u00f3n y la iluminaci\u00f3n, siendo esta \u00faltima la que marca la diferencia entre el presente y los recuerdos. Mientras transcurren determinados sucesos, de cambio de tiempo, unos interesantes montajes de video son proyectados a todo el fondo de escenario. Al igual que ocurre con el texto de los personajes, todo discurre a gran velocidad, por lo que m\u00e1s que el detalle, es interesante captar el conjunto, que es el que nos dar\u00e1 el resultado final del trabajo. Obviamente ha habido una labor de actualizaci\u00f3n de la obra, pero sin una necesidad de poner \u00e9nfasis excesivo en ello, ya que de por s\u00ed, el tema sigue siendo muy exportable en el tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ignatius<\/strong>, \u201cDeliciosa pulsi\u00f3n vital\u201d:<br \/>\n\u201c\u2026la obra transmite fuerza y contemporaneidad&#8230; trasciende a las generaciones\u2026 consagrado Arrabal, pues todo lo que toca lo convierte en oro\u2026 es conocido por su fehaciente oposici\u00f3n al franquismo\u2026 por fundar en 1963, junto a Jodorowsky el grupo P\u00e1nico\u2026 que atenta contra la imperante raz\u00f3n\u2026 Fernando Arrabal&#8230; uno de los dramaturgos vivos m\u00e1s notorios\u2026 una dimensi\u00f3n m\u00edtica y po\u00e9tica \u2026 Arrabal nos habla de la b\u00fasqueda de la libertad y el amor\u2026 en clave pseudoon\u00edrica y con saltos en el tiempo, a modo de tr\u00edptico, como el del Bosco\u2026 este mundo recreado tan original\u2026 original precisamente porque no se parece a nada\u2026 elementos absurdos pero tambi\u00e9n realistas\u2026 una historia deconstruida pero al mismo tiempo bien cerrada dramat\u00fargicamente\u2026 ning\u00fan elemento es gratuito\u2026asistimos a la liberaci\u00f3n de todas las ataduras e imposturas sociales\u2026 el final de la pieza es esperanzador: el individuo puede, si quiere y le ayudan, escapar a sus fantasmas, escapar a una suerte de pureza impostada (representada por los corderitos) para acceder a la pulsi\u00f3n irracional como es el amor libidinoso, desprovisto ya de ideales impostados relacionados con cuentos de hadas, con el amor cort\u00e9s, etc. \u2026 esta historia de liberaci\u00f3n simb\u00f3lica se apoya en un montaje basado en las proyecciones del cuadro del Jard\u00edn de las Delicias, entre otras que marcan el viaje al pasado y al futuro de Lais\u2026 se apoya, a su vez, en una escenograf\u00eda sencilla pero al mismo tiempo evocadora, con elementos muy sofisticados como son el carrito de beb\u00e9 gigante donde asoman la cabeza unos diez corderitos de cart\u00f3n que balan de vez en cuando, un huevo gigante, unas palmeras y un arco, que simulan ese jard\u00edn oculto tras la persona como construcci\u00f3n psicol\u00f3gica, una jaula, donde estar\u00e1 encerrado el hombre-mono, que representa el sometimiento de la libido y un tel\u00e9fono que es el contacto de Lais con el exterior&#8230; la directora, Rosario Ruiz, nos da una lecci\u00f3n de maestr\u00eda al llevar una puesta en escena limpia y sencilla, a la par que inquietante\u2026 la directora se pone al servicio del texto contando con un equipo actoral de primer grado. \u00c1ngeles Jim\u00e9nez interpreta una Lais en su justa medida: consigue darle verdad a su personaje\u2026 todos los actores est\u00e1n en una misma l\u00ednea est\u00e9tica, trabajando por sacar adelante un proyecto en com\u00fan\u2026 el p\u00fablico de la Cuarta Pared acudi\u00f3 al estreno con gran entusiasmo y de la misma manera aplaudi\u00f3 al elenco, incluyendo al dramaturgo, que sali\u00f3 a saludar emocionado\u2026. p\u00fablico que a la salida del espect\u00e1culo hac\u00eda fotos entusiasmado al genio de Arrabal\u2026\u201d<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">***<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><a name=\"7766337763966626729\"><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/criticateatro.blogspot.com\/2011\/04\/creador-de-mundo-propios.html\">Creador de mundos propios<\/a><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a0&#8230;enfrentarse a un texto como El jard\u00edn de las delicias del dramaturgo Fernando Arrabal no es f\u00e1cil&#8230; texto, escrito en 1967 y cargado de actualidad, es \u00e1gil y lleno de sugerentes im\u00e1genes po\u00e9ticas que nos sumergen en el mundo personal del autor&#8230;absurdo y surrealismo se funden para crear una obra&#8230; donde se tratan temas como la libertad y la educaci\u00f3n&#8230; partiendo de presupuestos&#8230; : despersonalizar los elementos vivos y animar los elementos despersonalizados&#8230;\u00a0 el potente lirismo de la obra&#8230; en la segunda el texto se vuelve m\u00e1s complejo y din\u00e1mico&#8230;un mundo tan subjetivo, complejo y misterioso como el los sue\u00f1os&#8230;el espacio \u00fanico, compuesto por un panorama fuertemente atmosf\u00e9rico, se divide en tres partes para dar lugar a un bosque, un internado y la casa palacio de la actriz protagonista encarnada por la siempre interesante Angels Jim\u00e9nez&#8230; diferentes elementos como un carret\u00f3n lleno de ovejas, un gran cuchillo, una jaula o un huevo gigante ayudan a recrear el mundo on\u00edrico de Arrabal&#8230;un texto no naturalista&#8230; la potencia y la riqueza del texto&#8230; la controvertida figura del melillense Fernando Arrabal, dramaturgo heterodoxo, creador de mundos propios y significados m\u00faltiples&#8230;\u00a0\u00bb<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Irene Ochoa<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">***<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Autor<\/strong>: Fernando Arrabal<br \/>\n<strong>Direcci\u00f3n<\/strong>: Rosario Ruiz Rodgers<br \/>\n<strong>Int\u00e9rpretes<\/strong>: Angels Jim\u00e9nez, Arturo Bernal, Merc\u00e9 Rovira, Carlos Domingo<br \/>\n<strong>Ayudante de Direcci\u00f3n<\/strong>: Germ\u00e1n Torres<br \/>\n<strong>Movimiento Esc\u00e9nico<\/strong>: Arturo Bernal<br \/>\n<strong>Escenograf\u00eda y Vestuario<\/strong>: Curtidores de Teatro<br \/>\n<strong>Imagen gr\u00e1fica y comunicaci\u00f3n<\/strong>: Waldo Rosales<br \/>\n<strong>Dise\u00f1o de Iluminaci\u00f3n<\/strong>: Eduardo Vizuete<br \/>\n<strong>M\u00fasica<\/strong>: Isidro Anaya<br \/>\n<strong>Regidur\u00eda y Maquinaria<\/strong>: Jaime Busons<br \/>\n<strong>Coordinaci\u00f3n T\u00e9cnica<\/strong>: Gerardo Campana<br \/>\n<strong>Fotograf\u00eda<\/strong>: Laura Eme<br \/>\n<strong>Melod\u00eda de la canci\u00f3n<\/strong>: Angels Jim\u00e9nez<br \/>\n<strong>Video El Jard\u00edn de las Delicias<\/strong>: Gui\u00f3n y direcci\u00f3n: Juan Ib\u00e1\u00f1ez; Producci\u00f3n: Animationbull s.l.<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n<\/strong>: Proyecto Bufo &#8211; Curtidores de teatro<br \/>\n<strong>Producci\u00f3n Ejecutiva y distribuci\u00f3n<\/strong>: Raquel de Tom\u00e1s<br \/>\n<strong>Duraci\u00f3n<\/strong>: 71\u2019 ( sin entreacto)<\/p>\n<p><strong>Para m\u00e1s informaci\u00f3n<\/strong>:<br \/>\nArrabal vuelve a Madrid para presentar su Jard\u00edn de las Delicias<br \/>\nEl Jard\u00edn de las Delicias<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00a0Le jardin des delicias\u00a0\u00bb de F.Arrabal. Madrid Mise en sc\u00e8ne: Rosario Ruiz Rodgers Interpr\u00e9tation: \u00c1ngeles Jim\u00e9nez, Arturo Bernal, Merc\u00e9 Rovira, Carlos Domingo. Avril, 2011.\u00a0Th\u00e9\u00e2tre \u00ab\u00a0Sala Cuarta Pared\u00a0\u00bb. Madrid. El Pa\u00eds, \u00ab \u2026 una narraci\u00f3n aleg\u00f3rica acerca de la transformaci\u00f3n espiritual del individuo impulsada por el deseo\u2026 \u00bb Europa Press,\u00a0\u201c\u2026 escrita en 1967 por F.Arrabal mientras se encontraba preso en una c\u00e1rcel espa\u00f1ola\u2026 \u00bb La Raz\u00f3n, \u201c\u2026una reflexi\u00f3n corrosiva sobre la libertad\u2026\u201d El Cultural, \u00ab\u2026 encapsula en im\u00e1genes pensamientos muy profundos\u2026 \u00bb ABC, \u201c\u2026texto contundente y arrolladoramente po\u00e9tico\u2026\u201d El Peri\u00f3dico, El mundo, http:\/\/criticateatralpractica.blogspot.com\/ de Juan Antonio Vizca\u00edno, ADN, La informaci\u00f3n, noticias yahooo, \u2026 24 art\u00edculos relacionados&#8230; &nbsp; Materializaci\u00f3n del alma a cargo de Rosario Ruiz Rodgers en un texto cargado de actualidad Julio Castro \u2013 la Rep\u00fablica Cultural. En ciertos casos, mirar atr\u00e1s es vivir en la m\u00e1s efervescente actualidad, especialmente cuando hablamos de un autor de calidad, con una puesta en escena bien hecha. Este es el caso del Fernando Arrabal que ahora nos traen Proyecto Bufo y Curtidores Teatro, en una coproducci\u00f3n que dirige Rosario Ruiz Rodgers, y que presentara hace unos d\u00edas el propio autor (Arrabal vuelve a Madrid para presentar su Jard\u00edn de las Delicias) Salir de escena y pensar que has transitado por un sue\u00f1o es todo uno, porque el absurdo de la noche se mezcla con la realidad vivencial en una secuencia de s\u00edmiles, donde el tr\u00edptico pict\u00f3rico de El Bosco justifica el n\u00facleo de desarrollo que nos envuelve desde el escenario. El trabajo desprende un sentido a cercan\u00eda con el autor, de manera que su presencia en el juego del rechazo a la existencia de un dios, y el juego de crear una imagen terrenal que justifique esa negaci\u00f3n se convierten en un puro divertimento que parece querer dise\u00f1ar un jard\u00edn del Ed\u00e9n en cada vida, en cada historia de peque\u00f1o grupo. Por eso Lais procede de la nada, de unos padres desconocidos a los que en el fondo idolatra e idealiza, pero vive la infancia torturada por el orfanato de monjas que la ense\u00f1an a adorar los bienes materiales, a los que las ni\u00f1as rezan cada d\u00eda y cada noche hasta asumir su verdadera deidad. Sin embargo, nuestra protagonista, encarnada por una magn\u00edfica \u00c1ngels Jim\u00e9nez, es rebelde a toda imposici\u00f3n, por lo que cada d\u00eda escapa a un jard\u00edn anexo al orfanato, que ser\u00e1 su propio Jard\u00edn del las Delicias, donde s\u00f3lo ella encuentra a ese Teloc, que ser\u00e1 el h\u00edbrido entre la esencia de el var\u00f3n cuyo significado desconoce, un amo que tambi\u00e9n le concede peque\u00f1os deseos, un dios al que idolatra porque todo lo que le cuenta y le ense\u00f1a es nuevo y diferente. Y es Teloc un ser capaz de asegurarle el \u00e9xito y de transportar su mente al futuro o al pasado, aunque ella, el pasado no lo quiere conocer, porque dice que est\u00e1 lleno de guerras. Pensemos en una obra escrita en la c\u00e1rcel durante la dictadura fascista espa\u00f1ola, encerrado por el hecho de haber expresado su opini\u00f3n sobre dios, pero tambi\u00e9n es el fruto del ni\u00f1o que ve c\u00f3mo condenan a su padre a muerte, para luego desaparecer de un hospital psiqui\u00e1trico. As\u00ed, no es extra\u00f1o encontrar referencias a sus firmes convicciones, as\u00ed como las del pasado que contribuyen a su exilio de vida en Francia, donde se considera en el lugar apropiado. Pero lo interesante de la obra no es tanto buscar los or\u00edgenes personales, sino las influencias en lo colectivo, como un trabajo que en su profundidad puede abarcar a cualquier p\u00fablico medianamente cr\u00edtico. No es un trabajo para la carcajada, es para la sonrisa inteligente, para la comprensi\u00f3n del ser humano con una parodia del cristo que todos intentan convertir en mujer, desde la Miharca, compa\u00f1era de escuela que interpreta Merc\u00e9 Rovira, hasta Zen\u00f3n, el var\u00f3n enjaulado que hasta el final no conseguir\u00e1 domar, y que interpreta Arturo Bernal, pasando por el Teloc de Carlos Domingo que ser\u00e1 el dios que permitir\u00e1 la creaci\u00f3n de la divinidad en la hija. Abundan los simbolismos de este jard\u00edn de los deseos, o de los recuerdos, m\u00e1s que de las delicias, donde el placer es un instante que se convierte en recuerdo idealizado que alcanza a las hijas borregas, que adoran a la madre Lais sin raz\u00f3n, aunque les brinda aquello que no piden ni desean a cambio de si amor incondicional, mientras son el objeto de los celos de ese amor carnal de Zen\u00f3n. Todo es un juego rodeado de los conceptos y preceptos err\u00f3neos que constituyen esta religi\u00f3n cat\u00f3lica, pero que podr\u00eda ser cualquier otra si se planteara de otra forma. El s\u00edmil de la virginidad del alma, m\u00e1s que la del cuerpo, representada en ese frasco de mermelada en que Lais la encierra de por vida hasta que las manos del var\u00f3n la transformen en algo m\u00e1s humano, acaba por convertirse en la llave que abrir\u00e1 la jaula del deseo para transformarlo a su vez en la posibilidad de un futuro m\u00e1s libre. Si el conjunto actoral es bueno, destaca la protagonista, \u00c1ngels Jim\u00e9nez, que sabe tomar el peso de su papel para convertirlo en una levedad atormentada sin trasladar al p\u00fablico su pesar, sino para convertirlo en un mundo m\u00e1gico en el que con el resto del elenco asume sufrir esa situaci\u00f3n, por el mero hecho de evidenciar la absurda historia de la humanidad. 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En ciertos casos, mirar atr\u00e1s es vivir en la m\u00e1s efervescente actualidad, especialmente cuando hablamos de un autor de calidad, con una puesta en escena bien hecha. Este es el caso del Fernando Arrabal que ahora nos traen Proyecto Bufo y Curtidores Teatro, en una coproducci\u00f3n que dirige Rosario Ruiz Rodgers, y que presentara hace unos d\u00edas el propio autor (Arrabal vuelve a Madrid para presentar su Jard\u00edn de las Delicias) Salir de escena y pensar que has transitado por un sue\u00f1o es todo uno, porque el absurdo de la noche se mezcla con la realidad vivencial en una secuencia de s\u00edmiles, donde el tr\u00edptico pict\u00f3rico de El Bosco justifica el n\u00facleo de desarrollo que nos envuelve desde el escenario. 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Sin embargo, nuestra protagonista, encarnada por una magn\u00edfica \u00c1ngels Jim\u00e9nez, es rebelde a toda imposici\u00f3n, por lo que cada d\u00eda escapa a un jard\u00edn anexo al orfanato, que ser\u00e1 su propio Jard\u00edn del las Delicias, donde s\u00f3lo ella encuentra a ese Teloc, que ser\u00e1 el h\u00edbrido entre la esencia de el var\u00f3n cuyo significado desconoce, un amo que tambi\u00e9n le concede peque\u00f1os deseos, un dios al que idolatra porque todo lo que le cuenta y le ense\u00f1a es nuevo y diferente. Y es Teloc un ser capaz de asegurarle el \u00e9xito y de transportar su mente al futuro o al pasado, aunque ella, el pasado no lo quiere conocer, porque dice que est\u00e1 lleno de guerras. Pensemos en una obra escrita en la c\u00e1rcel durante la dictadura fascista espa\u00f1ola, encerrado por el hecho de haber expresado su opini\u00f3n sobre dios, pero tambi\u00e9n es el fruto del ni\u00f1o que ve c\u00f3mo condenan a su padre a muerte, para luego desaparecer de un hospital psiqui\u00e1trico. As\u00ed, no es extra\u00f1o encontrar referencias a sus firmes convicciones, as\u00ed como las del pasado que contribuyen a su exilio de vida en Francia, donde se considera en el lugar apropiado. Pero lo interesante de la obra no es tanto buscar los or\u00edgenes personales, sino las influencias en lo colectivo, como un trabajo que en su profundidad puede abarcar a cualquier p\u00fablico medianamente cr\u00edtico. 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Todo es un juego rodeado de los conceptos y preceptos err\u00f3neos que constituyen esta religi\u00f3n cat\u00f3lica, pero que podr\u00eda ser cualquier otra si se planteara de otra forma. El s\u00edmil de la virginidad del alma, m\u00e1s que la del cuerpo, representada en ese frasco de mermelada en que Lais la encierra de por vida hasta que las manos del var\u00f3n la transformen en algo m\u00e1s humano, acaba por convertirse en la llave que abrir\u00e1 la jaula del deseo para transformarlo a su vez en la posibilidad de un futuro m\u00e1s libre. Si el conjunto actoral es bueno, destaca la protagonista, \u00c1ngels Jim\u00e9nez, que sabe tomar el peso de su papel para convertirlo en una levedad atormentada sin trasladar al p\u00fablico su pesar, sino para convertirlo en un mundo m\u00e1gico en el que con el resto del elenco asume sufrir esa situaci\u00f3n, por el mero hecho de evidenciar la absurda historia de la humanidad. Una inteligentemente ideada escenograf\u00eda completa el conjunto, y aunque hay algunos problemas puntuales de visibilidad en los extremos laterales delanteros, merece la pena, porque divide en tres espacios diferentes correspondientes a tres momentos, tres espacios y tres situaciones en la vida. Esto facilita la agilidad de la obra, sin necesidad de realizar m\u00e1s cambios que la ubicaci\u00f3n y la iluminaci\u00f3n, siendo esta \u00faltima la que marca la diferencia entre el presente y los recuerdos. Mientras transcurren determinados sucesos, de cambio de tiempo, unos interesantes montajes de video son proyectados a todo el fondo de escenario. Al igual que ocurre con el texto de los personajes, todo discurre a gran velocidad, por lo que m\u00e1s que el detalle, es interesante captar el conjunto, que es el que nos dar\u00e1 el resultado final del trabajo. 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Sin embargo, nuestra protagonista, encarnada por una magn\u00edfica \u00c1ngels Jim\u00e9nez, es rebelde a toda imposici\u00f3n, por lo que cada d\u00eda escapa a un jard\u00edn anexo al orfanato, que ser\u00e1 su propio Jard\u00edn del las Delicias, donde s\u00f3lo ella encuentra a ese Teloc, que ser\u00e1 el h\u00edbrido entre la esencia de el var\u00f3n cuyo significado desconoce, un amo que tambi\u00e9n le concede peque\u00f1os deseos, un dios al que idolatra porque todo lo que le cuenta y le ense\u00f1a es nuevo y diferente. Y es Teloc un ser capaz de asegurarle el \u00e9xito y de transportar su mente al futuro o al pasado, aunque ella, el pasado no lo quiere conocer, porque dice que est\u00e1 lleno de guerras. Pensemos en una obra escrita en la c\u00e1rcel durante la dictadura fascista espa\u00f1ola, encerrado por el hecho de haber expresado su opini\u00f3n sobre dios, pero tambi\u00e9n es el fruto del ni\u00f1o que ve c\u00f3mo condenan a su padre a muerte, para luego desaparecer de un hospital psiqui\u00e1trico. As\u00ed, no es extra\u00f1o encontrar referencias a sus firmes convicciones, as\u00ed como las del pasado que contribuyen a su exilio de vida en Francia, donde se considera en el lugar apropiado. Pero lo interesante de la obra no es tanto buscar los or\u00edgenes personales, sino las influencias en lo colectivo, como un trabajo que en su profundidad puede abarcar a cualquier p\u00fablico medianamente cr\u00edtico. No es un trabajo para la carcajada, es para la sonrisa inteligente, para la comprensi\u00f3n del ser humano con una parodia del cristo que todos intentan convertir en mujer, desde la Miharca, compa\u00f1era de escuela que interpreta Merc\u00e9 Rovira, hasta Zen\u00f3n, el var\u00f3n enjaulado que hasta el final no conseguir\u00e1 domar, y que interpreta Arturo Bernal, pasando por el Teloc de Carlos Domingo que ser\u00e1 el dios que permitir\u00e1 la creaci\u00f3n de la divinidad en la hija. Abundan los simbolismos de este jard\u00edn de los deseos, o de los recuerdos, m\u00e1s que de las delicias, donde el placer es un instante que se convierte en recuerdo idealizado que alcanza a las hijas borregas, que adoran a la madre Lais sin raz\u00f3n, aunque les brinda aquello que no piden ni desean a cambio de si amor incondicional, mientras son el objeto de los celos de ese amor carnal de Zen\u00f3n. Todo es un juego rodeado de los conceptos y preceptos err\u00f3neos que constituyen esta religi\u00f3n cat\u00f3lica, pero que podr\u00eda ser cualquier otra si se planteara de otra forma. El s\u00edmil de la virginidad del alma, m\u00e1s que la del cuerpo, representada en ese frasco de mermelada en que Lais la encierra de por vida hasta que las manos del var\u00f3n la transformen en algo m\u00e1s humano, acaba por convertirse en la llave que abrir\u00e1 la jaula del deseo para transformarlo a su vez en la posibilidad de un futuro m\u00e1s libre. Si el conjunto actoral es bueno, destaca la protagonista, \u00c1ngels Jim\u00e9nez, que sabe tomar el peso de su papel para convertirlo en una levedad atormentada sin trasladar al p\u00fablico su pesar, sino para convertirlo en un mundo m\u00e1gico en el que con el resto del elenco asume sufrir esa situaci\u00f3n, por el mero hecho de evidenciar la absurda historia de la humanidad. Una inteligentemente ideada escenograf\u00eda completa el conjunto, y aunque hay algunos problemas puntuales de visibilidad en los extremos laterales delanteros, merece la pena, porque divide en tres espacios diferentes correspondientes a tres momentos, tres espacios y tres situaciones en la vida. Esto facilita la agilidad de la obra, sin necesidad de realizar m\u00e1s cambios que la ubicaci\u00f3n y la iluminaci\u00f3n, siendo esta \u00faltima la que marca la diferencia entre el presente y los recuerdos. Mientras transcurren determinados sucesos, de cambio de tiempo, unos interesantes montajes de video son proyectados a todo el fondo de escenario. Al igual que ocurre con el texto de los personajes, todo discurre a gran velocidad, por lo que m\u00e1s que el detalle, es interesante captar el conjunto, que es el que nos dar\u00e1 el resultado final del trabajo. Obviamente ha habido una labor de actualizaci\u00f3n de la obra, pero sin una necesidad de poner \u00e9nfasis excesivo en ello, ya que de por s\u00ed, el tema sigue siendo muy exportable en el tiempo. &nbsp; *** Ignatius, \u201cDeliciosa pulsi\u00f3n vital\u201d: \u201c\u2026la obra transmite fuerza y contemporaneidad&#8230; trasciende a las generaciones\u2026 consagrado Arrabal, pues todo lo que toca lo convierte en oro\u2026 es conocido por su fehaciente oposici\u00f3n al franquismo\u2026 por fundar en 1963, junto a Jodorowsky el grupo P\u00e1nico\u2026 que atenta contra la imperante raz\u00f3n\u2026 Fernando Arrabal&#8230; uno de los dramaturgos vivos m\u00e1s notorios\u2026 una dimensi\u00f3n m\u00edtica y po\u00e9tica \u2026 Arrabal nos habla de la b\u00fasqueda de la libertad y el amor\u2026 en clave pseudoon\u00edrica y con saltos en el tiempo, a modo de tr\u00edptico, como el del Bosco\u2026 este mundo recreado tan original\u2026 original precisamente porque no se parece a nada\u2026 elementos absurdos pero tambi\u00e9n realistas\u2026 una historia deconstruida pero al mismo tiempo bien cerrada dramat\u00fargicamente\u2026 ning\u00fan elemento es gratuito\u2026asistimos a la liberaci\u00f3n de todas las ataduras e imposturas sociales\u2026 el final de la pieza es esperanzador: el individuo puede, si quiere y le ayudan, escapar a sus fantasmas, escapar a una suerte de pureza impostada (representada por los corderitos) para acceder a la pulsi\u00f3n irracional como es el amor libidinoso, desprovisto ya de ideales impostados relacionados con cuentos de hadas, con el amor cort\u00e9s, [&hellip;]","og_url":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2011\/04\/11\/2052\/le-jardin-des-delices-darrabal-madrid-apres-chicago-sydney-sao-paolo-2\/","og_site_name":"Ceci n\u2019est pas un blog","article_published_time":"2011-04-11T15:46:49+00:00","article_modified_time":"2015-08-21T18:08:06+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":706,"url":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/files\/2011\/04\/P10407632.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Redaction La R\u00e8gle du Jeu","twitter_misc":{"\u00c9crit par":"Redaction La R\u00e8gle du Jeu","Dur\u00e9e de lecture est.":"10 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2011\/04\/11\/2052\/le-jardin-des-delices-darrabal-madrid-apres-chicago-sydney-sao-paolo-2\/","url":"https:\/\/laregledujeu.org\/arrabal\/2011\/04\/11\/2052\/le-jardin-des-delices-darrabal-madrid-apres-chicago-sydney-sao-paolo-2\/","name":"\"Le Jardin des D\u00e9lices\" d'Arrabal... 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